La Rioja

Rajoy dice que ya no tiene «ninguna autoridad» sobre Rita Barberá

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Mariano Rajoy conversa con Antonio Costa, el primer ministro portugués. / Foto: Efe | Vídeo: Atlas

  • Soraya Sáenz de Santamaría aboga por dar una respuesta conjunta frente a la corrupción porque recuerda al PSOE que “un día habla uno mucho y al siguiente tiene que callar bastante”

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha recalcado hoy que, desde que la exalcaldesa de Valencia y senadora, Rita Barberá, ha abandonado la militancia en el PP, él ya no tiene "ninguna autoridad" sobre ella.

El jefe del Ejecutivo ha expresado su respeto a todas las decisiones judiciales, reclamó acabar con la corrupción "entre todos" e hizo hincapié en que si hay "un dato positivo" es que "en España no hay impunidad".

Rajoy se ha referido a la decisión de Barberá en la conferencia de prensa con la que ha cerrado su participación en la cumbre europea que, sin presencia del Reino Unido, ha analizado el futuro de la UE tras el 'Brexit'.

Esta ha sido la primera ocasión en la que el jefe del Ejecutivo en funciones ha comentado públicamente el hecho de que la exalcaldesa de Valencia haya dejado de pertenecer al partido pero haya decidido mantener su escaño en el Senado integrándose en el grupo mixto de la cámara.

Barberá, ha remarcado Rajoy, ha abandonado la militancia en el PP a petición de la dirección del partido. "Ella lo ha hecho y, a partir de ahí, el presidente del PP ya no tiene ninguna autoridad para con ella", ha declarado.

En España, ha dicho Rajoy, los tribunales actúan y son "los que dan o quitan razones a las personas contra las que proceden", por lo que "serán los tribunales los que tengan que decidir si tienen o no culpa".

Rajoy ha sido preguntado hasta en tres ocasiones por la decisión de Barberá de no abandonar el escaño del Senado, una insistencia de los periodistas ante la que se ha limitado a recordar que, como presidente del PP y puesto que ya no milita en el partido, no tiene "autoridad" sobre ella.

Sáenz de Santamaría

Por su parte, la vicepresidenta en funciones se ha parapetado tras la mesa del Consejo de Ministros para no pronunciarse sobre “las personas que están en un proceso judicial”. Es decir, sobre Rita Barberá. Soraya Sáenz de Santamaría ha evitado en todo momento exigir a la exalcaldesa de Valencia que, una vez fuera del PP, entregue su acta de senadora. “El debate no deja de ser nominal porque la titularidad del escaño no corresponde a los partidos políticos”, ha defendido.

Mientras barones y dirigentes populares demandan que la histórica dirigente abandone la institución, la número dos de Mariano Rajoy se da por satisfecha con la actuación de su partido y rehúsa ir más allá. “Rita Barberá ya no es afiliada al PP, el PP ha tomado sus decisiones”, ha sostenido en la rueda de prensa tras la reunión semanal del Gobierno.

Atrás queda el año 2012, cuando Sáenz de Santamaría confesaba su admiración por la exregidora valenciana. “Cuando empecé en esto, mi madre me decía: si tienes que parecerte a alguien, a esa, a la política de Valencia, a Rita”, contaba entonces la vicepresidenta. Hoy, sin embargo, prefiere no revelar sus pensamientos. “Creo que opinaba como opinaban muchos vecinos de la ciudad de Valencia que la habían votado en innumerables ocasiones y con mayorías absolutas amplísimas”, se ha limitado a contestar.

Acuerdo anticorrupción

La semana ha sido especialmente dura para los populares con informaciones diarias acerca de Barberá, el exministro de Industria, José Manuel Soria, el expresidente balear, Jaume Matas, o el extesorero, Luis Bárcenas. Sáenz de Santamaría no aventura, sin embargo, si el goteo afectará a las posibilidades de Rajoy de formar Gobierno. La corrupción es, a su juicio, algo que afecta a todos los partidos, y aunque no ha mencionado al PSOE ni el caso de los ERE irregulares, de sus palabras se desliza una llamada de atención a la segunda fuerza política. “Tenemos que ser capaces de dar una respuesta conjunta (...), porque suele ocurrir que días de mucho, vísperas de nada, y un día habla uno mucho, demasiado, y al otro día tiene que callar también bastante”, ha instado a los socialistas.

En cuanto a una posible reforma para revocar los nombramientos de los senadores, la vicepresidenta se ha mostrado dispuesta a estudiar cualquier propuesta, aunque incide en la aparente contradicción entre reclamar un sistema de listas abiertas y promover que la titularidad del escaño pertenezca a los partidos.