La Rioja

Puigdemont llama a ir a la Diada para culminar el proceso independentista

Carles Puigdemont interviene ayer en un homenaje a una diputada de Junts pel Sí fallecida.
Carles Puigdemont interviene ayer en un homenaje a una diputada de Junts pel Sí fallecida. / Q. GARCÍA / EFE
  • El presidente de la Generalitat asegura que será «fiel al compromiso» de proclamar la república catalana

Barcelona. El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, aprovechó ayer la entrega de la medalla de oro del Gobierno catalán a título póstumo a Muriel Casals para hacer una llamada a la movilización a la Diada del domingo, una cita que el independentismo cree que será clave para el desenlace del proceso soberanista, siempre y cuando haya una asistencia masiva, como ha ocurrido en los cuatro años anteriores.

Puigdemont se comprometió a continuar el trabajo de Casals, fallecida en febrero de este año tras ser atropellada por una bicicleta, y señaló que comparte un «sueño» con la que fuera presidenta de Ómnium, como alcanzar la plena libertad nacional de Cataluña y proclamar la república catalana. El jefe del Ejecutivo catalán prometió ser fiel al compromiso de Casals en defensa del proceso. «Porque al final tendremos que rendir cuentas de lo que hemos hecho», dijo Puigdemont. «Que no se nos pueda decir», añadió, «que no hemos sido fieles al compromiso contraído con los ciudadanos que Muriel supo representar como nadie», subrayó en el acto celebrado en el Palau de la Generalitat.

El independentismo ha echado el resto estos últimos días previos a la manifestación del 11-S, consciente de que la movilización no estaba siendo como en años anteriores y alguna de las cinco manifestaciones que se celebrarán de manera simultánea (Barcelona, Berga, Tarragona, Lleida y Salt) incluso corría el riesgo de pinchazo.

Puigdemont confirmó el miércoles que acudirá a la protesta, en este caso a la manifestación de Salt, un hecho inédito, pues nunca hasta ahora el presidente de la Generalitat se había unido in situ a las protestas callejeras. Mas, durante las cuatro ediciones que se celebraron bajo su presidencia, dio todo el apoyo político y técnico a la ANC y Ómnium, pero prefirió no mostrarse tras la pancarta para mantener una posición institucional.

Que Puigdemont haya decidido ir este año solo se explica en el hecho de que la apuesta del presidente catalán es inequívoca por la secesión y su determinación en culminar el proceso es «total», según han expresado esta semana desde el Gobierno catalán. La otra razón que explica la presencia de Puigdemont es la asistencia de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que se ha unido, junto a los dirigentes de En Comú Podem, a la cita, aunque dejando claro que no comparte la hoja de ruta unilateral de Junts pel Sí y la CUP.

La última en confirmar ayer su asistencia a la Diada fuela presidenta de la Cámara catalana, Carme Forcadell, que cuando fue presidenta de la ANC encabezó en la calle buena partes de las protestas del 11-S de los años anteriores.