La Rioja

Sánchez irá a la investidura si reúne los votos suficientes para ganarla

Sánchez explica su plan para intentar la investidura tras la reunión de la dirección socialista de ayer. :: Andrea Comas / REUTERS
Sánchez explica su plan para intentar la investidura tras la reunión de la dirección socialista de ayer. :: Andrea Comas / REUTERS
  • El líder del PSOE sostiene que hoy no se postula, pero se reunirá con todos los partidos para conocer su disposición

Pedro Sánchez dice que no se postula a nada, pero si encuentra apoyos suficiente para superar la votación de investidura se presentará. Sabrá si está en condiciones de dar ese paso después de conocer lo que piensan todos los líderes políticos, desde Mariano Rajoy a los independentistas catalanes, con los que va a abrir una ronda de contactos. Este es el plan que presentó ayer a la comisión ejecutiva del PSOE para romper el bloqueo de ocho meses largos y evitar las terceras elecciones.

El resultado de esa rueda de encuentros, «el teatrillo» como lo bautizó el PP, es bastante previsible: un ramillete de 'noes' y alguno 'síes' a precios imposibles. Con el PP no tiene nada que hacer porque Rajoy no negocia su candidatura; Podemos y Ciudadanos se vetan entre sí; los independentistas catalanes exigen un referéndum de autodeterminación; y el PNV anunció que se iba a «reír» si Sánchez les llama.

El líder socialista no quiere cargar con la culpa de ser el responsable de la repetición de las elecciones que tratan de endosarle el PP, las demás fuerzas y agentes ajenos a la política. Pero también gana tiempo en su pulso dentro del PSOE y aplaza la convocatoria del Comité Federal para debatir una posible abstención que permita gobernar a los populares con o sin Rajoy, que parece la única salida realista.

Sánchez, sin embargo, insistió ayer de nuevo en que el candidato del PP «no se tiene que engañar ni engañar a los españoles» porque los socialistas, mientras él lleve el timón del partido, «no le van a apoyar» nunca. Ni con abstenciones ni con votos a favor. La «única alternativa», sentenció, es el PSOE. El problema es que no tiene ni un voto más para una hipotética investidura que los 85 de sus diputados.

El líder socialista no quiso o no supo concretar qué va a ofrecer a las demás fuerzas para que le apoyen. «Cambio» fue el único argumento que puso sobre la mesa, y con eso «vamos a ver hasta dónde está dispuesto a llegar cada uno» en los contactos que abrirá esta semana, y de los que solo excluyó a Bildu.

Sánchez no se llamó a engaño y dijo ser consciente de que sus posibilidades de éxito bordean el cero. «No vamos a crear falsas expectativas», se sinceró. También dijo que sabe que este movimiento incrementará el hartazgo de los ciudadanos «cansados de ver a sus representantes abriendo rondas de negociación» sin resultado. Pero defendió que tenía que hacer una última intentona que solo desembocará en una investidura si recluta los apoyos para superarla. No va a repetir la experiencia de marzo de presentarse con un respaldo insuficiente.

Levantar los vetos

El único resquicio para coronar con éxito su intento es juntar a Ciudadanos y Podemos, a los que reclamó que «levanten sus vetos» mutuos y dialoguen como lo va a hacer él con Rajoy, pero ambos le dieron un portazo. Albert Rivera solo está dispuesto a entenderse con los socialistas en un pacto a tres con el PP. Pablo Iglesias lo supedita a que no esté Ciudadanos y se incorporen los independentistas catalanas porque la suma de PSOE y Podemos, 156, es insuficiente para intentar nada. Ninguna de esas premisas es asumible para los socialistas.

El movimiento táctico de Sánchez sorprendió en su partido porque entre los socialistas está muy enraizada la idea de que su sitio está en la oposición y no en intentar gobernar. Pero en los hipotéticos compañeros de viaje causó estupor. Iglesias escribió en su cuenta de Twitter: «Sánchez dice que no quiere liderar la alternativa y que va a hablar con todos, incluido el PP. ¿Este es el camino del cambio? No entiendo nada». El secretario de Organización de Podemos acotó en la misma red social: «¿Alguien entiende algo? Mecánica Cuántica Avanzada me costó menos». Pablo Echenique es doctor en Física.

Lo que sí consigue Sánchez con este movimiento, salvo rebelión de los barones, es unas semanas más de silencio en el PSOE. Desoyó las peticiones de algunos secretarios territoriales para reunir al Comité Federal y anunció que solo convocará al máximo órgano de dirección cuando concluya la ronda y sepa lo que piensan el resto de fuerzas políticas. No condicionó la reunión, en contra de lo que solicitan varios barones, a lo que ocurra en las elecciones autonómicas del 25 de septiembre. Se reunirá cuando «haya novedades sobre cómo desbloquear» el atasco político.