La Rioja

Anna Gabriel. :: efe
Anna Gabriel. :: efe

Puigdemont se asegura el apoyo de la CUP para superar la moción de confianza

  • El presidente de la Generalitat salvará el primer escollo, pero aún no tiene garantizada la estabilidad

Barcelona. En esta ocasión no habrá decisión in extremis adoptada tras una asamblea de dudosa neutralidad. Tres semanas antes del pleno parlamentario, la CUP anunció ayer que respaldará a Carles Puigdemont en la moción de confianza a la que se someterá el próximo 28 de septiembre y no habrá elecciones anticipadas. El presidente de la Generalitat superará el escollo que él mismo estableció, después de que en junio pasado los anticapitalistas dejaran solo al Gobierno catalán al rechazar sus presupuestos. La legislatura no había hecho más que comenzar y Puigdemont se vio obligado a dar tres meses a los antisistema para que tomaran una decisión: o apoyo al Gobierno o elecciones en otoño.

La CUP ha evitado el riesgo de un adelanto electoral, teniendo en cuenta que las encuestas no le son muy halagüeñas y además corría el riesgo de aparecer como el responsable de hacer descarrilar el proceso soberanista, nueve meses después de cobrarse la cabeza de Artur Mas. «Es un sí a acabar de continuar la legislatura que iniciamos y a seguir trabajando. No hay motivos para convocar nuevas elecciones», afirmó la diputada cupera Anna Gabriel en TV3.

Mientras la política española sigue bloqueada por la falta de acuerdo para la investidura del presidente del Gobierno, el independentismo trata de marcar distancias con el panorama político del resto de España y cierra filas una semana antes de la Diada, lo que puede ayudar a la movilización de todos aquellos electores secesionistas cansados de las continuas peleas entre los partidos soberanistas. Y, además, evita que la manifestación del domingo, que se espera multitudinaria, pueda desvirtuar la reivindicación secesionista y centre los mensajes en las llamadas a la unidad interna, lo que siempre es un reflejo de debilidad.

Puigdemont ya ha salvado el primer 'match ball' de su primera legislatura como presidente de la Generalitat, pero sigue en el alambre. Aunque se ha asegurado superar la moción de confianza su Ejecutivo continuará muy débil hasta que logre sacar adelante los presupuestos. Y ahí la CUP piensa mostrarse más combativa en las negociaciones que comienzan esta semana y reclamará partidas que reflejen la voluntad de ruptura con España, la celebración del referéndum unilateral de independencia, además de acabar con los recortes en el gasto social.

Sin contraprestaciones

El apoyo de la CUP al presidente de la Generalitat se justifica en que, a su entender, Puigdemont planteará la moción de confianza «en clave de culminación del proceso». En principio, el respaldo anticapitalista no tiene contraprestaciones ya que la formación asamblearia había exigido hasta la fecha la inclusión del referéndum unilateral de independencia en la hoja de ruta del Gobierno de la Generalitat y ya no lo hace como condición innegociable.

Lo que Junts pel Sí y la CUP tienen que pactar a partir de ahora, al margen de los presupuestos, es cómo piensan culminar el proceso en los próximos nueve o doce meses. Existe el compromiso por ambas partes de encarar ya el último tramo del proyecto independentista, en lo que no hay consenso es en cómo hacerlo. La CUP y Esquerra apuestan por el referéndum unilateral de independencia, aunque sectores del Parit Demòcrata Catalá, entre otros Artur Mas y Francesc Homs, no están de acuerdo.