La Rioja

El Rey decide qué paso dar tras la investidura fallida

Felipe VI se enfrentará esta semana a un episodio más en el «escenario inédito» que transita desde que se celebraron las elecciones generales del 20 de diciembre de 2015. En estos ocho meses en los que los partidos han sido incapaces de llegar a un acuerdo de investidura, ninguno de los dos candidatos designados por el Rey, Pedro Sánchez y Mariano Rajoy, ha logrado aunar suficientes apoyos parlamentarios para ganarse la confianza del Congreso. El último en fracasar en el intento fue el líder del PP el pasado viernes, y la presidenta de la Cámara baja telefoneó a continuación a la Zarzuela para informar del resultado. El jefe del Estado recibirá hoy en el palacio a Ana Pastor para comunicarle cuál es el siguiente paso en un contexto de bloqueo político total.

Nada está escrito a partir de ahora. El único antecedente con el que cuenta Felipe VI es el de marzo de este mismo año. En aquel momento, Sánchez acababa de ver frustrados sus planes y después una conversación con el entonces presidente del Congreso, Patxi López, el Rey decidió no iniciar nuevas consultas con los representantes políticos para que los partidos pudieran «llevar a cabo las actuaciones» que consideraran «convenientes». Es decir, instó a las formaciones a negociar para esclarecer el horizonte.

En esta ocasión, podría seguir el mismo esquema, pero no hay norma que le obligue a ello. El Monarca se encuentra en la tesitura de abrir un periodo de reflexión para facilitar nuevas conversaciones entre las fuerzas políticas o convocar audiencias con los líderes antes de decidir si está en disposición o no de designar un nuevo candidato.

El artículo 99 de la Constitución señala que corresponde al Rey esta tarea, pero no establece el plazo en el que deberá nombrar al aspirante. El único límite legal es el del 1 de noviembre, día en el que el decreto de disolución de las Cortes será publicado en el BOE si nadie logra convertirse en presidente.

En el PP dan ya por hecho que la candidatura de Rajoy ha decaído tras la investidura fallida del pasado 2 se septiembre. Esto implica que el presidente de los populares tendrá que ser propuesto de nuevo por Felipe VI si quiere volver a intentarlo, aunque hoy por hoy no cuente con los respaldos necesarios.