Rentable, sin despidos ni cierres

Trabajadores en la planta de Opel en Figueruelas (Zaragoza). :: F.d.
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Trabajadores en la planta de Opel en Figueruelas (Zaragoza). :: F.d.

Opel prevé regresar a beneficios en 2020 sin necesidad de medidas drásticas

La compañía automovilística Opel-Vauxhall prevé regresar a los beneficios en 2020, tras su adquisición por el grupo PSA, con un plan estratégico presentado la semana pasada que reforzará la competitividad y reducirá costes sin cerrar ninguna factoría ni llevar a cabo despidos forzosos.

«El plan está diseñado con la clara intención de mantener todas las plantas y evitando despidos forzosos en Europa», afirmó el consejero delegado de Opel/Vauxhall, Michael Lohscheller durante la presentación del programa estratégico de la compañía junto al director ejecutivo de PSA, Carlos Tavares.

Lohscheller consideró «necesaria e inevitable» la reducción de los costes laborales, pero añadió que se llevará a cabo «de una manera responsable y meditada» y citó medidas como «conceptos innovadores de tiempos de trabajo, programas voluntarios o esquemas de jubilación anticipada» que comenzarán ya a negociarse con los sindicatos.

El plan estratégico, presentado justo a los cien días de la adquisición de la compañía por PSA, prevé que Opel/Vauxhall tenga un margen operativo de beneficios del 2 por ciento en 2020, que crecerá hasta el 6 por ciento en 2026.

Asimismo, estima que la incorporación de Opel/Vauxhall a PSA genere unas sinergias de 1.000 millones de euros en 2020 y de 1.700 millones en 2026, así como que el punto de equilibrio financiero de la compañía adquirida se rebaje hasta los 800.000 vehículos.

Opel/Vauxhall se convertirá en «un líder» de reducción de emisiones de CO2 en Europa, según Lohscheller, y en 2024 todas las líneas de automóviles de pasajeros dispondrán de propulsión eléctrica, ofreciendo una pura impulsión por batería o una versión mixta con motores de combustión interna más eficientes.

En 2020 la compañía tendrá cuatro líneas de modelos eléctricos en el mercado, incluido el Grandland X PHEV y la nueva generación de Corsa como vehículo completamente eléctrico.

La firma mejorará su competitividad en 2020 reduciendo los costes en 700 euros por automóvil, entre otros factores. Además, se prevé mejorar la eficiencia global con la reducción de la complejidad en todas las funciones y que la relación de gastos generales y administrativos sobre la cifra de negocio pase del 5,6 % al 4,7 %.

La investigación y desarrollo y la inversión en bienes de capital se optimizará hasta un ratio de entre el 7 o el 8 por ciento.

La mejora de la competitividad de las factorías de Opel/Vauxhall permitirá nuevas asignaciones de vehículos que proporcionarán una mejor tasa de utilización en la próxima década.

Las dos plataformas modulares CMP y EMP2 de PSA se localizarán en las plantes de Opel/Vauxhall. La plataforma EMP2 para vehículos todoterreno ligeros se instalará en 2019 en la factoría de Opel en la localidad alemana de Eisenach.

Otra plataforma EMP2 para vehículos grandes del segmento D se situará en la sede central alemana de Opel en Russelsheim.

Todos los automóviles nuevos de Opel/Vauxhall se concebirán en Russelheim, que se transformará en un «centro de competencia global» para el conjunto del grupo PSA.

El número de plataformas que la compañía utiliza para sus vehículos de pasajeros se reducirá de las nueve actuales hasta dos en 2024 y se lanzarán nueve nuevos modelos hasta 2020.

«El plan liberará todo nuestro potencial y es primordial para proteger a nuestros empleados frente a los vientos en contra y convertir a Opel/Vauxhall en una empresa sostenible, rentable, electrificada y global», destacó Lohscheller.

Por su parte, Tavares calificó de «dramática» la situación de la compañía desde 1999, año desde el que no ha conseguido ningún resultado positivo en Europa y desde el que acumula unas pérdidas de más de 20.000 millones de euros.

El director ejecutivo de PSA subrayó que «el liderazgo será la clave» para la implementación del plan -la tarea más importante- y requerirá de «rigor, profesionalismo y disciplina».

«No hay tiempo que perder, hay que implementar el plan a la mayor velocidad posible, tenemos una significativa oportunidad para salvar esta compañía y garantizar una solución a los empleados», dijo.

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