Los fabricantes recomiendan elegir el motor en función del uso requerido

L.R.M.

Logroño. La Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA), considera que hay que «optimizar aún más» el motor de combustión y «valorar la implantación de otros sistemas de propulsión menos contaminantes» en función del uso particular del vehículo comercial, según ha anunciado en un comunicado.

Para los fabricantes europeos de vehículos es prioritaria la reducción de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de los vehículos comerciales y mejorar así la calidad del aire, algo que podría materializarse a través de una adecuada elección del sistema de propulsión.

Para ACEA, los vehículos comerciales «son herramientas empleadas para la realización del trabajo» más que un bien de consumo, y podrían utilizarse «para fines muy diferentes y en distintos grados de intensidad», por lo que, «no todos los motores son ideales para todas las tareas» haciendo «imposible designar una sola tecnología para un vehículo comercial en particular».

Las tres categorías principales de uso de los vehículos comerciales, transporte urbano de mercancías, transporte colectivo de personas y transporte de larga distancia y regional de mercancías cuentan con una serie de características que dificultan la adopción de un único sistema de propulsión.

Alternativas

Algunas opciones para el transporte urbano serían los vehículos de gas natural, que se pueden emplear en distancias cortas y medianas, así como los vehículos eléctricos con batería. Aunque ambas opciones, cuentan con desventajas como la falta de infraestructuras de reabastecimiento o la limitación de la carga por cuestiones de espacio.

Por el momento, el diésel continúa siendo el motor de elección para los usuarios de camionetas, aglutinando al 96% de las furgonetas vendidas en 2016, mientras que las eléctricas sumaron el 0,6% de las entregas de la Unión Europea en el mismo año.

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