La diversión viaja sobre ruedas

En casa. El Lexus LC 500, a las puertas del concesionario de Logroño en Avenida de Burgos. :: /Fernando Díaz
En casa. El Lexus LC 500, a las puertas del concesionario de Logroño en Avenida de Burgos. :: / Fernando Díaz

El LC 500 rompe con la imagen seria de los Lexus clásicos

CÉSAR ÁLVAREZ

Cuentan las crónicas que en una ocasión, el presidente de Lexus, Akio Toyoda, se reunió con los periodistas para presentar un nuevo vehículo. El ejecutivo preguntó a los periodistas por su opinión y éstos le dijeron: «Los coches Lexus están muy bien, son muy elegantes, están muy bien equipados... pero son muy serios. No despiertan emociones, aburren».

El ejecutivo nipón tomó nota y en Detroit en 2012 presentó un nuevo cóncept LF-LC capaz de ofrecer grandes emociones. Entonces la prensa se quedó impresionada, pero con cierto escepticismo se dijo: «Este coche es imposible de construir y más en el caso de Lexus porque rompe con su estilo». Ese coche ya se construye y ha estado en el concesionario de la marca en Logroño. Es el nuevo LC 500.

Máxima expresión de lujo

Este modelo se trata de un deportivo de aspecto imponente y que esconde en su interior el minucioso trabajo de los maestros artesanos 'takumi' y una dotación tecnológica, obviamente, de primer nivel. Y bajo el capó alberga un motor gasolina V8 de 5 litros que ofrece 477 caballos (también existe una opción híbrida) que rugen simplemente cuando se toca ligeramente el acelerador y que se combina con una caja automática de 10 velocidades.

Un hermano híbrido

La gama del LC está compuesta por el vehículo probado (LC 500, con motor gasolina de 5 litros que llega a los 477 caballos) y su 'hermano' el LC 500h, que cuenta con un motor híbrido que combina un motor V6 de gasolina con otro eléctrico que llega a ofrecer 359 caballos. El híbrido es ligeramente más barato que el gasolina puro que parte de los 130.000 euros aunque el nivel de acabados puede elevarlo por encima de los 140.000. El modelo híbrido parte de un precio que ronda los 120.000 euros.

Este coche rompe así con el mito de que los Lexus no despiertan emociones. Su interior ofrece un mundo de sensaciones. El lujo se aprecia desde que se abre la puerta y se aprecia la minuciosidad con la que se ha trabajado desde la tapicería Alcántara o en detalles como la palanca de cambios revestida en cuero.

Las dimensiones son atípicas (4,76 metros de longitud y 1,92 de anchura -muy ancho para lo que es habitual en este tipo de vehículos-) y una altura muy reducida (1345 mm) que rebaja mucho el centro de gravedad y proporciona una gran estabilidad.

El interior del LC500 ha sido acabado a mano por maestros artesanos, los Takumi

El motor gasolina V8 de 5 litros ofrece una potencia máxima de 477 caballos

Sus medidas no evitan que las plazas traseras (oficialmente se trata de un coupé de cuatro plazas) sean muy reducidas y aunque se pueden utilizar para salir del paso, no resultan cómodas para un viaje largo. El maletero roza los 200 litros (197), lo que tampoco invita a que en un desplazamiento largo puedan viajar 4 personas, porque podrían tener problemas con el equipaje. Y es que este deportivo es para disfrutarlo en pareja.

No obstante quien más disfrutará es quien se siente al volante y viva la sensación que antes no tenía un Lexus, confort, seguridad, velocidad y lujo, el máximo lujo.

A ese disfrute en la conducción contribuye, entre otros elementos, la caja de cambios de 10 velocidades que hace unas transiciones muy suaves incluso cuando se pisa a fondo el acelerador y se demanda la máxima potencia al motor.

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