Un concepto distinto de confort en el coche

Puesto de conducción. El Seat 124 era un avanzado a su época. :: L.r.M./
Puesto de conducción. El Seat 124 era un avanzado a su época. :: L.r.M.

Elementos como los cinturones, retrovisores o reposacabezas eran desconocidos en los años 60

L.R.M.

El 124 presumía de ofrecer gran confort de rodadura, elegancia y altos estándares de seguridad. Si comparamos estos criterios de seguridad con lo que ofrece un automóvil a día de hoy, transcurridos cincuenta años, el SEAT 124 parece no ofrecer más que una mejorada estabilidad del vehículo para la época. Elementos totalmente habituales hoy que pasan desapercibidos como los cinturones de seguridad, reposacabezas, los espejos retrovisores o circuito doble de frenos con servofreno, no aparecían en la lista de equipamientos del 124.

Con un depósito de combustible de 39 litros -que más tarde alcanzaría los 45 litros por la versión de carrocería familiar 5 puertas-, ya no era imprescindible estudiar todos los trayectos incluyendo paradas para repostar, ni tampoco prever las paradas para ayudar a refrigerar el motor o los descansos necesarios en un 600 tras afrontar varios kilómetros sujetando su dura dirección. En este sentido, el 124 continúa montando una dirección de tornillo sinfín y rodillo, pero mucho más cómoda que la del 600. Sin embargo, prestar atención a las predicciones del 'hombre del tiempo' seguía siendo necesario, puesto que el comportamiento de los vehículos en las carreteras de la época cambiaba radicalmente en función de la climatología.

Sin dirección asistida ni servofrenos, conducir cualquier coche en los sesenta suponía tener manos y prestar mucha atención a la conducción en todo momento, a pesar de la evolución del Seat 124.

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