El abrigo no es un buen aliado

Sujeto. Un niño fija el cinturón de su sistema de retención infantil . :: L.R.M./
Sujeto. Un niño fija el cinturón de su sistema de retención infantil . :: L.R.M.

Llevar el abrigo en la sillita aumenta un 80% el riesgo de que el niño salga despedido del coche

L.R.M.

El 52 por ciento de los padres españoles lleva a su hijo en su vehículo -en el sistema de retención infantil (sillita)- con el abrigo puesto, lo que incrementa un 80 por ciento las posibilidades de que el niño salga despedido del vehículo en el caso de que se de una frenada muy brusca, según los datos del último informe del comparador español de seguros de coche Acierto.com.

Este peligro «depende de lo ajustados que vayan los cinturones y lo voluminosa de la prenda», ya que genera un volumen falso en el tórax del niño y dispara así las posibilidades de que se deslice hacia delante, fuera de la sujeción, según ha explicado la compañía en un documento enviado a los medios de comunicació.

Acierto.com ha advertido también de que, cuando estos anoraks están fabricados en tejidos impermeables y resbaladizos, aumenta aún más el riesgo de los menores.

Respecto al uso de la sillita homologada, el comparador de seguros ha destacado que 1,2 millones de conductores «no la usan siempre».

De entre ellos, el 27 por ciento reconoce no hacerlo nunca y el 73 por ciento admite que, a veces, «se le pasa».

Asimismo, el 10 por ciento de los encuestados considera que este sistema de retención infantil «no protege adecuadamente» a sus hijos en el coche.

Obligatorio y necesario

No obstante, el cofundador de la empresa, Carlos Brüggemann, ha recordado que «el Reglamento General de Circulación establece el uso obligatorio de cinturones de seguridad y dispositivos de retención homologados para niños en los vehículos»; y ha añadido que «un uso apropiado de los sistemas de retención infantil puede reducir un 75 por ciento el riesgo de lesiones».

Por otra parte, en el estudio de Acierto.com se indica que 3 de cada 5 bebés ha viajado en su «capazo» (maxicosi) más de una hora y media seguida alguna vez y que el 20 % lo hace de forma habitual.

Para la empresa española esta práctica es una «pésima idea», ya que la postura que adquieren los niños en estos dispositivos «incrementa el riesgo de bradicardia -un bombeo más lento del corazón-, de apnea -el bebé deja de respirar durante unos segundos- y de desaturación de oxígeno -que provoca la llegada de menos oxígeno a la sangre-».

«Este capazo hace que los pequeños tiendan a flexionar el cuello y a colocarse en forma de C, lo que provoca el cierre de la boca y dificulta la respiración», ha agregado Acierto.com tras analizar varios casos ocurridos en los últimos meses.

Por tanto, el comparador ha recomendado colocar el abrigo al niño por encima de la silla y revisar los cinturones y arneses (que nunca deberían ir doblados o retorcidos).

La comprobación de que la sillita cumple con los parámetros de peso y edad del menor, así como sus cinturones y que resulte fácil de instalar son otros de los consejos que han de ser tenidos en cuenta antes de confiar en los sistemas de retención de los niños, la seguridad de nuestros hijos.

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