La Rioja

El buque insignia de la marca DS

En la imagen exterior se descubren caracteres de monovolumen, de crossover y también de familiar. :: Fernando díaz
En la imagen exterior se descubren caracteres de monovolumen, de crossover y también de familiar. :: Fernando díaz
  • La berlina premium francesa confirma las expectativas que despierta su visión

  • DS 5

El DS Performance Tour trajo a Logroño varios vehículos de la marca premium francesa, y permitió ponerse al volante del buque insignia de la gama, el DS 5. La versión probada corresponde a la que monta un motor BlueHDi 180 y caja automática EAT6, una propulsión más que digna para un vehículo que pese a catalogarse entre las berlinas del segmento medio ofrece rendimientos y comodidades muy superiores a las de su segmento.

Y es que el lujo se aprecia prácticamente desde que uno toma contacto visual con el vehículo. El novedoso diseño y los cromados ya avanzan de que no es un vehículo más, incluso puede suscitar dudas a la hora de clasificarlo por tener caracteres de monovolumen, crossover y break en una única carrocería. Gustará o no, pero no deja indiferente.

En su interior, al conductor le recibe una elegante tapicería de cuero donde encuentra el confort máximo, además de un vehículo muy fácil de conducir, donde encuentra todo al alcance de su mano a través del volante multifunción, de la pantalla táctil integrada o de una consola -de aire muy aeronaútico- ubicada en el techo entre los dos asientos delanteros, que no por inusual resulta incómoda, aunque es cierto que sale del campo visual de seguridad.

La sensación de amplitud que se tiene desde fuera se confirma una vez dentro y el refinamiento y exclusividad también quedan patentes en los acabados y la presencia de cuero no sólo en los asientos sino también en las puertas, por ejemplo, y por supuesto en el elevado nivel tecnológico y de asistencia a la conducción que ofrece de serie y le colocan, claramente, entre los premium.

El motor y la caja automática a la que va asociada son una garantía de que el coche no se va a 'morir' por falta de potencia. Siempre responde y cuando se le exige ofrece, rápidamente, el brío que se le presuponen a 180 cv.