La Rioja

El hielo, un enemigo muy bien camuflado

  • Las placas de hielo restan adherencia al vehículo y son causa de muchos accidentes

Uno los principales causantes de los accidentes de tráfico en invierno es el hielo. Las placas no siempre están a la vista, y si no se toman las debidas precauciones pueden convertirse en unos enemigos letales de la seguridad.

Las áreas donde más fácil es encontrarse placas de hielo son las zonas de sombra. La nieve o el agua, con el frío, se congelan y al no estar expuestas a los tibios rayos de sol del invierno pues forman placas que se mantienen varios días si las temperaturas no suben.

El carril izquierdo, en las vías de doble carril, también suele ser más propicio a tener placas de hielo porque -teóricamente- se usa menos que el derecho (se debería usar sólo para adelantar) y mientras en el derecho el paso de los vehículos va rompiendo las placas, en el otro se mantienen.

También es más habitual que haya hielo en la zona interna de las curvas porque el peralte hace que el agua -que luego se hiela- se desplace hacia esa zona, además suelen estar expuestas a zonas de sombra, y por lógica, la zona interna es la menos 'pisada' porque la fuerza centrífuga del vehículo siempre hace que éste se vaya hacia afuera.

Si pese a todo, es inevitable pasar por una zona con hielo, lo que hay que tratar a toda costa es de realizar las maniobras de la forma más suave posible, lo que no es incompatible con movimientos rápidos y precisos.

Una forma de tratar de evitar esos movimientos bruscos e improvisados es aumentar la distancia de seguridad con los otros vehículos y reducir la velocidad de circulación.