La Rioja

Un plato para el centenario de BMW

Martín Berasategui, delante de su BMW. :: L.R.M.
Martín Berasategui, delante de su BMW. :: L.R.M.
  • Martín Berasategui ha diseñado un plato para conmemorar los 100 años de la marca

  • GASTRONOMÍA

Desde el pasado mes de agosto, Martín Berasategui, galardonado con siete estrellas Michelin, es el nuevo embajador de BMW en España, porque representa unos valores alineados con la marca como la capacidad de innovar, el esfuerzo y el trabajo continuo como claves de su éxito profesional.

Berasategui, en su larga trayectoria profesional ha recibido numerosos premios en distintas categorías: Mejor repostero español del año, mejor plato creativo, mejor plato del año en 1995 y mejor cocinero español en 1996. En 1997, logró el Grand Prix del Arte de la Cocina y en 2005 fue galardonado con el 'Tambor de Oro'. Ese mismo año fue elegido junto a Michel Bras, como uno de los dos mejores chefs europeos por las votaciones realizadas entre chefs tres estrellas Michelín. Actualmente tiene un restaurante, el caserío que lleva su nombre, con tres estrellas de la Guía Michelín.

El chef dispone de un vehículo BMW Serie 7 que resuelve a diario sus necesidades de movilidad con el placer de conducir que caracteriza a la firma alemana. El BMW Serie 7 es el buque insignia de la marca y pionera en numerosas tecnologías como la llave BMW con pantalla o el aparcamiento por control remoto.

Para sellar esta vinculación entre ambas marcas, Martín Berasategui ha creado un plato especial para conmemorar el centenario de BMW, que desde hace unos días está presente en el menú degustación de 2016 junto a composiciones históricas de la cocina del donostiarra y otras recientes creaciones.

Se trata de una cuajada de erizos de mar, que se acompaña de una serie de algas, anís y una emulsión de ibéricos, consiguiendo una sublime combinación de sabores y texturas y logrando una simbiosis tierra-mar.

Martín explica la motivación que hay detrás de este plato: «Nazco junto a la costa Cantábrica, a tres minutos de la playa y el monte. Con este plato vuelvo a mis orígenes, mi cocina huele a San Sebastián. He pretendido hacer un plato elegante, con raíces, con personalidad, algo que encarna perfectamente también BMW. Es un homenaje al centenario de la marca, era un reto importante por el respeto y admiración que le tengo. Por ello, pisando la tierra, he buscado unir cosas que a otros chefs no les he visto conjugar. Es un plato que tiene innovación».

Sobre un plato de porcelana con forma de erizo, el chef guipuzcoano ha dibujado el plato jugando con los colores de los ingredientes y con sus vivencias. El toque graso lo consigue con el erizo y el cerdo ibérico, mientras que la frescura se la aportan las algas, ese toque vegetal marino pleno de sutileza. «Estoy muy orgulloso de este plato -continúa Martín- pero haremos más platos BMW, porque yo no me arrugo fácilmente por pequeño que me veáis. Me educaron para ser agradecido y en este caso tengo que estarlo a BMW por darme esta oportunidad, algo tan importante como crear el plato del centenario de una marca con mucha historia, pero, sobre todo, con mucho presente y mucho futuro».