La Rioja

El riesgo llega a los colegios

Transporte público. Una estudiante sube al autobús para acudir a su colegio. :: L.R.M.
Transporte público. Una estudiante sube al autobús para acudir a su colegio. :: L.R.M.
  • Los problemas de tráfico se multiplican con el inicio del curso

  • SEGURIDAD VIAL

Tras las fiestas de San Mateo, en Logroño, y las de San Cosme y San Damián en Arnedo, prácticamente toda La Rioja vuelve a la normalidad. Los escolares encaran el curso escolar de forma seria (las jornadas se completan) y el tráfico se resiente. El Real Automóvil Club de España (RACE) ha formulado una serie de consejos y recomendaciones con motivo del inicio del curso escolar con el fin de reducir la siniestralidad vial en los colegios por lo que pide crear espacios de seguridad y habilitar aparcamientos en las zonas escolares, entre otras demandas.

Precisamente, RACE recuerda que uno de los grandes problemas en los accesos escolares es el aparcamiento de los vehículos, llegando incluso a ocupar dos y tres filas a la hora de dejar a los pequeños, lo que supone un problema para el tráfico, que puede verse afectado por el bloqueo de varios carriles, y también aumenta el riesgo de los pequeños que acceden al colegio, al tener que sortear los vehículos mal estacionados.

Además, por su tamaño y envergadura, se incrementa el peligro de que sufran un incidente con un vehículo que esté maniobrando y no se percate de su presencia. Otro problema derivado de un mal estacionamiento del vehículo es el que afecta a la correcta ubicación de los pequeños en el coche, según RACE, que hace alusión a la imposibilidad de asegurar la correcta colocación del niño en su silla.

RACE subraya que los niños deben ir siempre en su silla de retención infantil, en las plazas traseras y, en el caso de ir en moto (hay limitaciones según la edad del niño) con su casco, por corto que sea el recorrido. Para algunos casos excepcionales, el colegio puede disponer de una bolsa de sillas 'de emergencia' para poder solucionar aquellas situaciones en las que se necesite llevar a un niño de forma extraordinaria, o para desplazamientos no previstos que deban realizar con algún alumno.

También pide que los colegios cuenten con una señalización clara que delimite las áreas y evite riesgos, e insiste en la importancia de contar con la presencia de la policía local para regular el tráfico y hacer respetar las zonas de aparcamiento exterior y los pasos de peatones. En caso de no disponer de esta ayuda, el colegio puede proponer al ayuntamiento contar con delegados de seguridad o movilidad que, debidamente protegidos y señalizados, colaboren en esta tarea.

Asimismo, aconseja al colegio establecer medidas que restrinjan el aparcamiento en el espacio destinado a la parada del autobús escolar, evitando vehículos en la zona. Durante la llegada o la salida del autocar, y para proteger el acceso de los niños, se debe señalizar la zona de cruce de la vía (si fuera necesario) para que los alumnos suban o bajen del autocar con las debidas condiciones de seguridad.

Momento crítico

RACE alerta de que el momento más peligroso a la hora de viajar en un transporte escolar es al subir o al bajar del autocar. En concreto se estima que el 90% de los accidentes se producen en este momento. Por eso, hay que respetar las zonas de parada, ir con tiempo, y enseñar al niño a subir o bajar de forma ordenada, sin empujar, y vigilar el entorno, ya que si pasan por delante o detrás del vehículo, y el conductor no ve al pequeño, se puede producir una situación de riesgo. Una vez en el autobús, y durante el recorrido, los pequeños deben mantenerse en su asiento, respetando las instrucciones de los responsables.