La Rioja

Del concesionario a la aseguradora. Normalmente, el conductor opta por un todo riesgo para asegurar su coche nuevo. :: F.d.
Del concesionario a la aseguradora. Normalmente, el conductor opta por un todo riesgo para asegurar su coche nuevo. :: F.d.

Coche nuevo, seguro a todo riesgo

  • El 86% de los españoles optan por coberturas a todo riesgo para su nuevo vehículo

Los propietarios de vehículos nuevos suelen decantarse en mayor medida por coberturas a todo riesgo respecto a coberturas de terceros. Así, el 86,2% se decantan por coberturas a todo riesgo, frente al 13,8% que eligen terceros, según Seguros.es

De hecho, casi el 49,6% de los propietarios de coches nuevos eligen el seguro a todo riesgo sin franquicia para su coche nuevo, mientras que el 36,6% se decanta todo riesgo con franquicia. Las coberturas de terceros se eligen en un porcentaje muy inferior: el 10% elige la cobertura de terceros ampliado y únicamente el 3,8% se decantan por terceros básico.

Todas las coberturas del seguro de automóvil, a excepción del terceros básico, cubren el robo del vehículo, algo muy importante para los propietarios de coches nuevos, que además de querer tener su vehículo en perfecto estado, experimentan cierto temor ante la sustracción de vehículos en nuestro país, especialmente en los casos de los coches de reciente matriculación.

En España se produjeron durante el 2015 más de 39.000 robos de coches, con un descenso del 9,4% respecto al año anterior, según datos del Balance de Criminalidad en España elaborado por el Ministerio del Interior.

Existen además fuertes diferencias entre las distintas regiones, ya que mientras Cataluña (-50,7%), Melilla (-33,5%), Navarra (-25,4%) o Galicia (-21,3%) experimentan fuertes decrecimientos, en otros lugares como La Rioja (69,2%), País Vasco (31,8%) o Baleares (22,8%) el porcentaje de robos se incrementó sustancialmente durante el ejercicio 2015.

Los seguros para coches nuevos resultan, de media, más baratos que para los vehículos más antiguos. Asegurar un coche antiguo puede ser hasta un 40% más caro que un coche nuevo, observándose divergencias según la cobertura analizada.