Con la vista alzada al monte Cantabria

Federico Soldevilla explica las hermosas vistas de Logroño desde el privilegiado mirador del monte Cantabria. /Jonathan Herreros
Federico Soldevilla explica las hermosas vistas de Logroño desde el privilegiado mirador del monte Cantabria. / Jonathan Herreros

Amigos de La Rioja, en su tradicional subida de verano, reivindica las posibilidades del enclave como mirador | La declaración como Bien de Interés Cultural del 2012 no ha rescatado del olvido ni ha sacado del abandono el anunciado como parque arqueológico y paisajístico

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

Ahí está a la espera de que Logroño levante la mirada y, mientras tanto, quien alza la vista es 'Amigos de La Rioja' para recordar a las autoridades que el monte Cantabria sigue esperando. La declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) hace ahora cinco años, algo por lo que la citada asociación luchó oficialmente desde el 2004 -oficiosamente una década antes-, no ha servido ni para rescatar del olvido el enclave ni para sacar del abandono el anunciado en su día como parque arqueológico y paisajístico

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«Llevamos años subiendo; antes, pidiendo su protección; ahora, solicitando su puesta en valor. No es que reclamemos una intervención millonaria, sino al menos que lo conserven en el mejor estado posible y lo den a conocer pues no deja de ser un recurso con muchas posibilidades junto al Camino de Santiago y hacen como si no existiese».

Quien así habla es Federico Soldevilla, que se ha convertido en una especie de 'pepito grillo' del citado monte. Ayer, él y más de un centenar -largo, largo- de 'Amigos de La Rioja', realizaron la tradicional subida nocturna de verano... «subimos a la cima para observar el yacimiento y la importancia del enclave, contemplamos el crecimiento y los cambios que ha sufrido la ciudad y nos introducimos en el conocimiento del cielo y las estrellas».

Basta con comprobar el estado del camino para caer en la cuenta de que la cima no está mejor

«Aquí seguiremos para exigir que se cuide y su aprovechamiento como recurso», avisa Soldevilla

Amigos de La Rioja, quien al menos visita el cerro dos veces al año -una en Navidad y otra en verano-, ha querido aprovechar esta ocasión para reivindicar las posibilidades del mismo como mirador... «magnífico y extraordinario mirador natural». «No hay otro igual», comentan quienes cada año se apuntan a la 'excursión' que parte de las traseras del cementerio -en la carretera de Mendavia-.

Una «excusa cualquiera», en palabras del propio Federico Soldevilla e incluso de Miguel Ángel Ducrós, de la Agrupación Astronómica de La Rioja, y quien le acompaña, para poner de manifiesto «que el monte Cantabria existe, está ahí, sólo hay que subir a conocerle y, además, nuestras administraciones deberían hacerlo posible». Pero ya sólo el mal estado que presenta el camino para subir -y bajar- deja bien a las claras que no es así. Y es que si en la 'ruta' no se hace nada, en lo que es la cima se ejecuta lo mínimo. Recientemente, mejoras en el vallado y en la señalización de las líneas de borde. «Pero los coches siguen entrando», advierten.

«No creen en ello... si es que alguna vez han creído», asevera Soldevilla pese a que hubo un tiempo en el que unos llegaron a hablar de planetarios y hasta un teleférico -un ascensor semiabierto que se elevaría, a modo de cremallera, aprovechando la ladera del monte uniendo el aparcamiento de vehículos previsto en la falda de monte con la cima- y otros de un parador de turismo. Hoy, las rehabilitaciones que se incluyen en los distintos presupuestos en el mejor de los casos se quedan pendientes... sin ejecutar.

Su declaración como BIC, con la categoría de Zona Arqueológica, por parte del Gobierno de La Rioja en julio del 2012 de poco ha servido al yacimiento. «Es una de nuestras señas de identidad y merece una protección máxima, de acuerdo con la Ley que tiene La Rioja para los bienes patrimoniales», dijo el Ejecutivo en su día. «Se trata de proteger, de conservar y de fomentar nuestro patrimonio histórico-artístico», añadieron.

Palabras. La declaración reconoce desde entonces que el monte Cantabria alberga un importante yacimiento arqueológico cuyos restos más notables corresponden a un recinto fortificado medieval, que se localiza en el extremo sudoeste de la cima, sobre un asentamiento celtibérico, pero se ha quedado en el papel. «Nunca es tarde... y aquí seguirá 'Amigos de La Rioja' para exigir que se cuide y reclamar su aprovechamiento para el conjunto de la ciudad», concluye Soldevilla.

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