Vendida por 27.102 euros

Vendida por 27.102 euros

Tras la puja pública, el ya expropietario afirma que permanecerá en el piso de la calle Marqués de San Nicolás si no le facilitan un alquiler social

DIEGO MARÍN A. LOGROÑO.

La subasta telemática de la casa de José Pérez Jiménez finalizó ayer a las 18 horas saldándose con un precio de adjudicación de 27.102 euros. Al menos dos postores estuvieron durante más de 24 horas pujando por la vivienda que ocupa la familia de cinco miembros que el pasado jueves, con el apoyo de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca en La Rioja, dio a conocer su situación en el Palacio de Justicia.

Una deuda contraída con la comunidad de vecinos de 6.306,29 euros, pero que según ha podido saber Diario LA RIOJA se ha incrementado hasta los 7.622,28 euros (más intereses y gastos), motivó la ejecución de títulos judiciales por parte del Juzgado de Primera Instancia N.º 5 de Logroño. La vivienda salió a pública subasta el pasado 6 de enero con un valor de tasación de 25.163,32 euros pero no fue hasta ayer cuando empezaron a pujar los primeros postores, primero por cantidades que rondaban los 19.000 euros.

El comunicado de la comunidad de vecinos

En relación a la noticia que viene siendo publicada desde el 24 de Enero en diferentes medios de comunicación, la Comunidad de Vecinos de Marques de San Nicolás Nº 68 queremos exponer la situación en la que nos encontramos y desmentir las acusaciones y difamaciones que ha vertido sobre la Comunidad de Vecinos el señor José Pérez Jiménez.

Todo comienza hace 10 años, cuando el Ayuntamiento de Logroño ejecuta de urgencia unas obras para garantizar la seguridad estructural del edificio y por la cual José Pérez Jiménez comienza su deuda con el Ayuntamiento. A los dos años, el 7 de Septiembre de 2009 se aprueban una nueva obra de forma obligatoria para reparar cubiertas, patios interiores y portal del edificio (URBO4-2013/0070), por importe de 79.986,83 € más IVA, siendo esta cifra la menos costosa para la Comunidad de los tres presupuestos presentados en la junta ordinaria de vecinos. El 25 de Febrero se aprueba el estudio de forma de pago de dicha obra; no habiéndose presentado José Pérez ni en esta, ni en la anterior reunión. En dicha reunión se acuerda dividir en 12 cuotas obtenidas por cuota de participación, de las cuales a José le correspondían 435,70€ por cuota, que en total ascendía a 5.228,41 €. Es aquí donde comienza su deuda con la comunidad, que ha ido aumentando a lo largo de los años, no habiéndose producido ni un mínimo ingreso por su parte ni en cuotas, ni derramas, ascendiendo a la actual cifra de 7.568,24 € más intereses de demora la deuda contraída con la Comunidad.

El 30 de Septiembre de 2013 La comunidad determina denunciar a todos los vecinos deudores, entre ellos José Pérez Jiménez, siendo un total de 7 vecinos los morosos y la deuda acumulada por estos de un valor de 26.570,40 €. Produciéndose una sentencia favorable a la comunidad.

Su cuota mensual durante los 10 últimos años ha sido de 13,51 € y en actualidad (desde el mes de Noviembre) la cuota es de 27 €. Subida justificada para afrontar los gastos comunitarios mensuales, esta persona ni en presente, ni en pasado ha aportado ingreso alguno.

Durante todo este tiempo José ha sido informado por escrito e invitado verbalmente a asistir a las reuniones vecinales en las cuales se informaba de la situación económica de La Comunidad y a las cuales nunca se ha presentado.

Además, en la actualidad José denunció a La Comunidad de Vecinos, por lesiones provocadas al intentar acceder a un patio interior sin acceso público, ni permiso de La Comunidad, por lo cual nos reclama a la Comunidad 106.000 € más 40.000 € de intereses. Tratando de negociar con la comunidad la anulación de dicha deuda canjeando la deuda con la comunidad por la retirada de dicha denuncia por daños y perjuicios.

Aclarar que el abogado no dimitió por ser un caso injusto, se ha cambiado de administrador de fincas y con ello de abogado.

Durante este tiempo ha quedado demostrado que ha tenido defensa jurídica gratuita en todo momento, lo demuestran los recursos que ha presentado con cada requerimiento.

Ya desde el año 2015 veníamos sufriendo y dejando constancia en actas de vecinos los actos de vandalismos y altercados sufridos en la comunidad por lo que ya se instigo en su momento la colocación de las cámaras de seguridad para la propia seguridad de la comunidad.

Manifestar que la subasta ha terminado con un precio superior a la tasación de perito judicial, y el malestar de la comunidad por estos hechos acontecidos y el triste desenlace para la familia Pérez.

Hechos que si bien han sido forzados por la omisión permanente del afectado y la bancarrota de la comunidad para afrontar los gastos de terceros ya que la comunidad al completo está basada en personas trabajadoras y humildes que si bien no quería este final, se ha sentenciado por medios jurídicos y legales.

Por ultimo pero no menos importante exigimos a la plataforma de desahucios de La Rioja y a José Pérez Jiménez la rectificación de las afirmaciones difamatorias que La Comunidad de Vecinos ha sufrido.

Atentamente:

La Comunidad de Propietarios de Marques de San Nicolás Nº 68.

Para el ya expropietario de la casa subastada, situada en el segundo piso del número 68 de la calle Marqués de San Nicolás de Logroño, quien conoció el precio de venta de la casa por este periódico, lo sucedido le ha provocado «una depresión muy grande, y aunque me tengo que hacer fuerte por mi esposa, esto es para pegarte un tiro». «No hay justicia», valoraba José Pérez Jiménez, quien declaró su intención de permanecer en la casa hasta que le digan lo contrario o le puedan proporcionar una vivienda de protección oficial o de alquiler social.

La comunidad de vecinos del número 68 de la calle Marqués de San Nicolás emitió ayer un comunicado explicando que el problema comenzó hace diez años, «cuando el Ayuntamiento de Logroño ejecuta de urgencia unas obras para garantizar la seguridad estructural del edificio» y por la cual «comienza su deuda» José Pérez Jiménez, a quien acusa de no haber realizado «ni un mínimo ingreso». El conflicto persistió y en 2013 la comunidad denunció «a todos los vecinos deudores», siete en total (incluido José Pérez), por una deuda acumulada por estos de 26.570 euros. La comunidad afirma sufrir «actos de vandalismos y altercados» y sentir «malestar» por «el triste desenlace para la familia Pérez», aunque, estima, este «ha sido forzado por la omisión permanente del afectado y la bancarrota de la comunidad para afrontar los gastos».

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