Las últimas víctimas de los temporales

Árbol talado en La Grajera. :: L.R./
Árbol talado en La Grajera. :: L.R.

Un chopo inclinado por las ráfagas levantó parte de la acera de Duques de Nájera | El Consistorio ha realizado una revisión minuciosa del estado del arbolado de la ciudad después de las fuertes lluvias y vientos de los últimos días

África Azcona
ÁFRICA AZCONALogroño

Ante las fuertes lluvias y los vientos recientes, el Ayuntamiento logroñés ha llevado a cabo en los últimos días una revisión minuciosa del estado del arbolado de la ciudad. Como consecuencia de este control, en las últimas horas se han derribado tres árboles, dos en el centro de la ciudad y el tercero en el parque de La Grajera.

En esta inspección, los técnicos municipales observaron hace días con preocupación la inclinación de uno de los ejemplares localizados en un pequeño talud ajardinado con hiedras, situado en Duques de Nájera, junto a la rotonda de Chile y a la altura de las traseras de Jesuitas. Este ejemplar llegó a levantar el bordillo de la acera, lo que terminó por afectar al resto de la pavimentación. El árbol, un chopo blanco o álamo que superaba los 15 metros de altura, presentaba, además, daños por insectos 'xilófagos' y hongos en el cuello del tronco. Ante estos indicios y ante el riesgo de caída, desde el Ayuntamiento se decidió actuar con urgencia y retirar el ejemplar por seguridad.

Las tres actuaciones en la zona de la rotonda de Chile

Poda de la hilera de choposSonia Tercero
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Poda de la hilera de chopos

Restos de la poda llevada a cabo en la hilera de árboles situados en Duques de Nájera, junto a la rotonda de Chile

Chopo blanco enfermo y caído Sonia Tercero
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Chopo blanco enfermo y caído

Imagen del árbol talado

Chopo negroSonia Tercero
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Chopo negro

Detalle del tocón del chopo negro derribado en el talud ajardinado de Duques de Nájera.

En un principio, como primera medida, se rebajó su copa a 5 metros para, posteriormente, talarlo definitivamente en la noche del jueves. Al mismo tiempo, en los ejemplares próximos de mayor porte se llevó a cabo una poda preventiva para que no ocurriera lo mismo.

En la misma zona se retiró también un chopo negro, porque estaba seco e invadido por la hiedra, según informaron fuentes municipales. La tala de los dos ejemplares de esta calle provocó el malestar de vecinos del entorno, que lamentaban la desaparición de dos árboles con los que llevaban conviviendo toda la vida: «Son casi centenarios y muy bonitos».

Según explicaban, sus hojas alcanzaban hasta el séptimo piso del grupo de viviendas situado justo al lado. Su temor era que el resto de chopos corra en un futuro próximo la misma suerte, un extremo que desmintieron desde el propio Ayuntamiento de Logroño, que justificaba la tala ante el riesgo de caída en una zona muy transitada.

A la vez, el Consistorio procedió ayer a la retirada de un 'eleagnus' (ejemplar muy parecido al olivo), ubicado junto al transitado camino de acceso al parque de La Grajera, ya que durante la reciente inspección llevada a cabo por los técnicos municipales se observó que estaba dañado en su base (ver imagen inferior) y existía también el riesgo de que cayera.

Como se recordará, el pasado 23 de marzo un niño, de cuatro años, fue alcanzado por un pino que cayó por el fuerte viento registrado el parque del Retiro de Madrid. En Logroño, las fuertes ráfagas de viento arrancaron el pasado viernes, día 7, parte de un árbol en el Espolón (en el lado de Muro de La Mata), lo que obligó a los bomberos a intervenir para su retirada. Las rachas superaron entonces los 70 kilómetros por hora. La céntrica plaza logroñesa fue escenario en febrero del 2016 de la tala de un ciprés seco que planteaba problemas de seguridad. Medía unos 18 metros y tenía un perímetro de tronco de 150 centímetros. También en Bretón de los Herreros hubo podas en el 2017 dentro del plan de renovación de arbolado y en el que se sustituyeron 26 plátanos (15 de ellos enfermos) por ejemplares de laurel y koelreuteria.

El caso más reciente lo protagonizó un cedro, de gran porte (unos 20 metros), que había sido trasladado desde el barrio de La Estrella, donde invadía la fachada de una vivienda, para ser replantado junto al Hospital San Pedro. Un trasplante para el que se estuvieron preparando las raíces durante los dos últimos años y que finalmente terminó, hace un mes y como consecuencia de una fuerte ráfaga de viento, con el ejemplar tumbado en el suelo .

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