Dos de cada tres usuarios del servicio de comida a domicilio se dieron de baja

Una furgoneta de reparto de la anterior adjudicataria. :: m.herreros/
Una furgoneta de reparto de la anterior adjudicataria. :: m.herreros

La concejala de Familia aseguró ayer que el objetivo con la nueva adjudicación a TSYS es recuperar los beneficiarios perdidos con Serunión

Á. AZCONA LOGROÑO.

Dos terceras partes de los usuarios del Servicio de comida a domicilio del Ayuntamiento se han dado de baja desde que salieran a la luz las graves irregularidades detectadas en los menús elaborados por Serunión, que ya apura las últimas horas para pasar el testigo desde el lunes a la empresa Trabajo Social y Servicios La Rioja (TSYS). En estos momentos, el servicio tiene un total de 51 usuarios pero la concejala de Familia, Paloma Corres, explicó que llegó a tener más de 140, por lo que confió en que «con el nuevo contrato se recuperen todos los que dejaron de recibirlo».

La Junta de Gobierno Local de Logroño adjudicó ayer el nuevo contrato, tal y como adelantó este diario, a TSYS, la empresa que prestaba este servicio antes de la última licitación a Serunión. Respecto a las novedades, garantizó que «priman las garantías sanitarias de los productos y la posibilidad de establecer un mayor número de controles» para que «las personas que requieran esta ayuda puedan vivir en sus domicilios con la mayor calidad posible». De esta forma, precisó que los aceites utilizados en la elaboración deberán ser de oliva o de girasol y no se podrán utilizar «los ricos en ácidos grasos saturados, como los de palma o coco», además de que la carta mensual de menús será supervisada por un especialista para garantizar el «aporte nutricional y calórico adecuado».

La Administración local podrá solicitar la eliminación de algún menú o producto cuando existan recomendaciones de organizaciones sanitarias que limiten su consumo o propongan su retirada. Y, en cuanto a la elaboración, la empresa deberá disponer de 'comidas testigo', representativas de las servidas a diario, por si existiera algún caso de intoxicación alimentaria y fuera necesaria su inspección más tarde. Otra de las condiciones es que deberá someterse a las inspecciones externas que el Ayuntamiento considere. La adjudicación se ha realizado por 1,16 millones de euros con una duración de tres años, hasta julio de 2020. El contrato firmado con Serunión por el mismo tiempo estipulaba una cantidad muy similar: 1,11 millones.

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