La sequía obliga a reducir días de riego en los parques y jardines de Logroño

Las consecuencias de la sequía ya son evidentes en el parque San Miguel, donde el césped ya amarillea. :: justo rodríguez
Las consecuencias de la sequía ya son evidentes en el parque San Miguel, donde el césped ya amarillea. :: justo rodríguez

El Ayuntamiento está priorizando el riego de árboles y arbustos frente al césped, ante la situación límite que sufren algunos acuíferos

África Azcona
ÁFRICA AZCONALogroño

El Ayuntamiento está llevando a cabo restricciones en el riego de parques y jardines de la ciudad ante los problemas de sequía que se vienen detectando desde finales de año y que han obligado a tomar medidas excepcionales que alivien la situación, agravada por el nivel de agua de los acuíferos, muy por debajo del habitual y en algunos casos ya secos. El concejal de Medio Ambiente, Jesús Ruiz Tutor, califica la situación de «preocupante» y no duda al afirmar que Logroño atraviesa una de sus peores situaciones climatológicas. «De hecho -señala- la temperatura de junio ha sido en la ciudad la más elevada de este siglo». A la vista de esta situación, el Ayuntamiento ya adelantó la campaña de riego a enero. «Si lo habitual es que los aspersores empiecen a funcionar en marzo, los tuvimos que poner en marcha dos meses antes».

San Miguel
Se ha pasado de regar cinco días a la semana a sólo dos.
El Campillo
El acuífero que lo abastecía desde el Ebro se ha secado, lo que ha obligado a tomar agua desde otro sector y reducir drásticamente los riegos.
Ebro y La Ribera
La situación es mejor porque se bombea desde el río.
Nudo de La Estrella
Hasta ahora se regaba desde el acuífero de la calle Piqueras, pero se ha vaciado y ha obligado a acudir de nuevo al Iregua.
Arco y Valdegastea
Se está regando con agua sobrante del agua de fangos de la potabilizadora de Lardero.

Más adelante, en abril, el Ayuntamiento empezó a limitar los riegos en los parques de la ciudad, en algunos de los cuales se empezaron a reducir a lo imprescindible. En los casos de Arco y Valdegastea, los aspersores «funcionaron lo más mínimo». En la actualidad, es el parque de San Miguel el más afectado, al pasar de regar cinco días a la semana a sólo dos, seguido del El Campillo con riegos esporádicos. El nivel del acuífero del Iregua también se situaba esta semana 1,5 metros por debajo de su altura normal y el de la calle Piqueras lleva casi tres meses sin agua, lo que ha obligado a conectarse a la antigua red. Más controlada está la situación en los céntricos parques del Carmen y El Espolón, «ya que la demanda de agua es inferior». Como explica Ruiz Tutor, de forma general la falta de lluvia ha obligado a iniciar riegos selectivos priorizando árboles, arbustos, plantas y flores, frente al césped. Como consecuencia de ello, «las zonas verdes van a ir reduciendo progresivamente el color verde. Y, al ser un riego selectivo, habrá sectores donde se observen especialmente manchas con el césped en estado de latencia y amarillo», avisa.

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