Contratos municipales: a la segunda y tras aumentar el precio

'Bingo navideño' organizado por el proyecto 'Alasca' en una imagen de archivo. :: justo rodríguez/
'Bingo navideño' organizado por el proyecto 'Alasca' en una imagen de archivo. :: justo rodríguez

Hasta seis contratos han tenido que ser licitados de nuevo en los últimos 18 meses al quedar desiertos | El proyecto 'Alasca' y los análisis de agua han sido solo los últimos casos de servicios a los que nadie opta por lo ajustado del coste según la oposición

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

Que la licitación para la prestación del servicio del control analítico de agua potable en la ETAP 'Río Iregua' quedase desierta al no haber ofertas y el Ayuntamiento de Logroño se vea obligado a prorrogar el actual contrato durante seis meses más a la espera de un nuevo pliego para un nuevo concurso no ha sido un caso aislado.

Cambia Logroño denunciaba la situación las pasadas semanas y desvelaba que ya en el 2016, cuando la gestión del laboratorio de la ETAP era adjudicada a Laboratorio Análisis COFLR -del Colegio Oficial de Farmacéuticos de La Rioja-, la 'empresa' advirtió desde el principio de que la «cuantía no era suficiente para cubrir los gastos que conlleva el contrato».

«Cómo será de ajustado el presupuesto, que, pese a que se ha incrementado, nadie, ninguna empresa, ha querido optar», denunciaba la concejala Marina Blanco. Que lo de la potabilizadora no era algo excepcional ha quedado claro cuando el pasado miércoles la Junta de Gobierno Local aprobaba el nuevo expediente de contratación para el servicio de atención de personas sin hogar conocido como proyecto 'Alasca'. Una nueva licitación, tras quedar desierta la anterior, que ha llevado a la Administración local a aumentar el importe del contrato de cara al nuevo concurso.

Contratos desiertos

-Servicio de limpieza de la ETAP ‘Río Iregua’

Declarado desierto el 13 de octubre del 2016

Primera licitación: 59.187 euros

Segunda licitación: 77.440 euros (2 de marzo del 2017)

-Servicio de limpieza del Parque de Bomberos

Declarado desierto el 26 de octubre del 2016

Primera licitación: 84.686 euros

Segunda licitación: 104.000 euros (14 de diciembre del 2016)

-Servicio de limpieza dela Casa Consistorial

Declarado desierto el 15 de febrero del 2017

Primera licitación: 420.038 euros

Segunda licitación: 665.500 euros (11 de abril del 2017)

-Suministro de cloro e hipoclorito sódico parala ETAP ‘Río Iregua’

Declarado desierto el 15 de noviembre del 2017

Primera licitación: 70.615 euros

Segunda licitación: 88.373 euros (18 de enero del 2018)

-Servicio de atención a personas sin hogar ‘Proyecto Alasca’

Declarado desierto el 7 de febrero del 2018

Primera licitación: 891.000 euros

Segunda licitación: 1.009.800 euros (aprobada el miércoles)

-Servicio de control analítico del proceso y final del tratamiento de agua potable en la ETAP ‘Río Iregua’

Falta la declaración de desierto (ya confirmada)

El nuevo proceso para la contratación no ha pasado desapercibido para el PSOE, que tiene la sensación de que en los últimos tiempos «los contratos salen demasiado ajustados... no lo suficientemente dotados como para que las empresas pujen por ellos». Así lo explica la portavoz socialista, Beatriz Arraiz, quien ya ha alzado la voz exigiendo que los servicios y suministros que salgan a licitación lo hagan con presupuesto real y recalculando lo que implica tanto la prestación en sí como su personal.

La situación, en cualquier caso, no es nueva. Y es que desde octubre del 2016 el Ayuntamiento de Logroño ha declarado desiertos hasta seis procedimientos que van desde el servicio de limpieza de la citada ETAP al del Parque de Bomberos y al de la propia Casa Consistorial. El suministro de cloro e hipoclorito sódico para la potabilizadora y el de servicios auxiliares y control de accesos a las instalaciones han corrido la misma suerte (en el segundo caso porque de entrada no se incluyó el listado con el personal a subrogar): volver a salir... y a esperar.

La Administración local se ha visto obligada desde octubre del 2016 a subir el importe de los contratos

Que nadie opte a ellos es visto por la oposición como una consecuencia más de los bajos precios por los que son ofertados. «Hay servicios donde el grueso de los mismos es personal puro y duro y si queremos garantizar unas condiciones mínimas, y más cuando hablamos tanto de la introducción de cláusulas sociales, hay que reforzarlos presupuestariamente. Las limitaciones económicas no deben primar si pensamos que tanto ajuste redunda tanto en la calidad del servicio como en las condiciones laborales de los trabajadores», concluye Arraiz.

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