http://static.larioja.com/www/menu/img/san-mateo-desktop.jpg

A la espera de la tarde de Enrique Ponce

El bodeguero Óscar Montaña, junto a la pintora Isabel Gómez Maza, Carlota y Carlos Martínez y Mamía Calatayud. / J.R.

El diestro centró la atención de los aficionados que acudieron este miércoles a La Ribera

BELÉN MARTÍNEZ- ZAPORTA LOGROÑO.

La presencia del diestro Enrique Ponce atrajo este miércoles a La Ribera a sus incondicionales, muchos lo confesaron mientras recorrían las entrañas de la plaza y comentaban el cartel de la 3ª de feria .

Borja Arriazu, de José Arriazu de Ablitas, la ganadería navarra que había sido la protagonista de las vaquillas de la mañana, fue uno de los que declaró su preferencia por el diestro. «Me he quedado a pasar el día y quiero ver a Ponce. He venido con unos amigos de Aragón, que estarán más tiempo en Logroño para disfrutar de la ciudad», comentaba sonriente y feliz.

Oscar García Heras y sus compañeros en esta tarde de toros compartían el mismo sentimiento: «A ver si Ponce termina de triunfar en Logroño». «También tenemos especial interés en ver a José Garrido, estamos contentos con el cambio», añadían. El pacense fue la elección para suplir al ausente Antonio Ferrera y para los aficionados parecía ser una agradable sorpresa. La primera oreja concedida en el coso fue para el de Badajoz, lo que confirmó el apoyo previo del público, a quien también impresionó por su valentía y por un pequeño susto el mexicano Luis David Adame en su primer toro, en el que rodó por la arena tras una pequeña cogida.

Emoción, fotos y silencio

Hubo instantes de emoción ayer en La Ribera. Estalló en el cuarto de la tarde que sí fue el astado con trofeo para Ponce. Esta sensación ya se pegaba en la piel al abrirse las puertas de la plaza logroñesa donde se encontraba entre el bullicio el bodeguero Óscar Montaña, junto su esposa, la pintora Isabel Gómez Maza y unos amigos.

La expectación se extendió hasta el patio de caballos, que estuvo repleto a la espera del paseíllo de los toreros antes de que se pidiera en la plaza logroñesa un minuto de silencio en solidaridad con México por el fuerte terremoto sufrido que ha sesgado al menos 225 vidas.

Entre los aficionados que querían una instantánea con los diestros, en especial con Ponce, se mezcló el torero riojano Diego Urdiales, quien pasó unos minutos con sus compañeros y atendió con amabilidad a todo aquel que quiso hablar o fotografiarse con él. «Siempre vengo el día antes de torear», explicó el diestro arnedano al que hoy le deseamos la mejor de las tardes.

Más

Fotos

Vídeos