La Rioja

Año menos uno de la Fiesta de la Vendimia

Año menos uno de la Fiesta de la Vendimia

Pareciera que existe un antes y un después en los sanmateos logroñeses, desde que en 1957 el Ayuntamiento de la ciudad decidiera bautizarlos como Fiesta de la Vendimia. Sin embargo, las ferias que la capital riojana venía celebrando desde el siglo XII no cambiaron tan radicalmente de un año para otro como pueda creerse, sino que fueron adaptándose a los gustos del Régimen.

En 1955, reinstauró Logroño los Juegos Florales con el objetivo de exaltar «los valores riojanos». En medio de la pompa y el boato, poetas, reinas y bellezas de buenas familias, autoridades civiles y militares, así como gentes de la élite provinciana, comenzaron a darse cita en el Teatro Bretón en un acto tan fútil como carente de enjundia.

No es extraño, pues, que como mantenedor de aquellos primeros Juegos Florales fuera elegido el escritor Rafael Sánchez Mazas, antiguo alumno del Instituto Sagasta, héroe de la Cruzada y, entre otras grandezas literarias más, inspirador de la letra del 'Cara al sol'. Afirmaban las crónicas locales que en su espléndido discurso, de «palabra elegante y fácil, rica en certezas y finas observaciones», el padre de los Sánchez Ferlosio disertó sobre «las maravillas de La Rioja, de sus costumbres, de su vino fragante, de sus preclaros poetas y de sus firmes creencias, para cerrar tan admirable pieza oratoria con un canto magistral a nuestro padre Ebro». Pero... avancemos un año en el tiempo.

Si comparamos los carteles anunciadores de 1956 y de 1957, nos daremos cuenta de que en sus señas de identidad se aprecia un cambio muy significativo: el vino. El correspondiente al del «año menos uno de la Fiesta de la Vendimia», que hoy llega a la Retina de la Memoria, muestra a una pareja de jóvenes ataviados con sus trajes regionales, montados sobre un espectacular caballo. Recortado al fondo, en el perfil de la ciudad resaltan las torres de La Redonda, Palacio y San Bartolomé. Encabezando el cartel aparece, en grandes caracteres, la palabra 'Logroño' y abajo, la leyenda 'Ferias y fiestas del 20 al 25 de septiembre de 1956'.

Por lo que respecta al póster de 1957 -que regaló Diario LA RIOJA a sus lectores el pasado miércoles- destaca otra pareja con típica indumentaria regional, si bien sosteniendo un porrón el chico y una jarra de vino la chica. Sobre ellos, dos racimos de uva, la bandera de España y como lemas '1ª Fiesta de la Vendimia', 'Logroño. Ferias y fiestas de San Mateo. 17 al 25 de 1957'.

En realidad, durante las fiestas de septiembre o de acción de gracias por la cosecha recogida -ferias, por cierto, de origen pagano-, el vino siempre había jugado un papel protagonista. Vendimia o San Mateo, Logroño sigue rindiendo su culto al dios Baco.