La Rioja

Fuego regenerador

  • Las fiestas de San Mateo y la Vendimia Riojana pusieron punto y final a su 60º edición con la quema de la cuba

Desde el principio de los tiempos, el fuego ha ejercido como elemento de purificación y regeneración. Las llamas desempeñan su papel de exterminadoras de elementos que convierten en pasado y transforman en germen de algo nuevo que se espera mejor.

Por eso, el acto triste que supone la quema de la cuba para los logroñeses es, a su vez, un proceso de iniciación, de esperanza y de mirada hacia el futuro.

Las fiestas de San Mateo y la Vendimia Riojana pusieron esta noche de sábado el punto y final a su 60º edición en el Ayuntamiento de Logroño. El fúnebre desfile de las peñas se inició en su Espacio 2.0, junto a la fuente de Murrieta, en dirección al Consistorio capitalino. La comitiva transcurrió por Portales, Muro de Cervantes y avenida de la Paz acompañada por miles de ciudadanos que se preparaban para dar el último adiós a ocho días de jolgorio repletos de cientos de actos, conciertos, degustaciones, espectáculos, fuegos artificiales y diversión.

La alcaldesa Cuca Gamarra se despidió de unas fiestas que el concejal de Fiestas, Miguel Sáinz valoró como muy satisfactorias y sin incidentes reseñables. Leire Calvo y Jesús Javier González, los vendimiadores, también ponen fin a una semana en la que han representado a Logroño y a sus gentes. Todavía les quedan muchos meses defendiendo el traje y el puesto, pero ya no será lo mismo.

La cuba empezó a arder junto a la gran tinaja que protagonizaba la carroza municipal que ayer desfiló por las calles de la ciudad y algunos elementos infantiles realizados por la empresa Francis 2. No tardó la pira con algunos de los elementos fundamentales de estas jornadas en convertirse en cenizas.

La traca final servía de meta y comienzo. Era la noche de las despedidas y de los 'hasta pronto'. Pañuelos azules y morados al bolsillo. Acaban los sanmateos 2016. Ya se descuentan fechas en el calendario hacia las fiestas de 2017.