La Rioja

Urdiales, sin toros y un Morante abúlico que no hizo nada

Diego Urdiales era uno de los pilares de la Feria de San Mateo. Ajustó dos tardes con la empresa y no pudo repetir el sonado éxito del 2015, cuando logró seis orejas y tres puertas grandes. La única oreja de este año la cortó al primero de su lote de Vellosino, con una faena de mucha caricia ante un toro con nobleza pero sin gas. En la tarde del mano a mano con Castella, rozó otro premio con el debilísimo primero y se las vio después con dos toros de muy poca condición. Morante de la Puebla pasó como alma en pena, una tarde en la que se desdibujó y en la que sólo se pueden anotar varios lances a la verónica y una serie en redondo, el resto fue una ruina. López Simón dio el gran susto de la feria con la voltereta que sufrió en la cuarta tarde y de la que salió ileso a pesar de que el pitón merodeó la garganta. Fue un milagro. Paco Ureña no tuvo toros el día de Victorino, pero la realidad es que su tarde fue de peso y pisó un terreno diametralmente opuesto al de 'El Cid' o Curro Díaz, que sí que tocaron pelo. El murciano mereció mejor suerte en Logroño, un coso que siempre se le ha dado muy bien desde que se destapó en el desafío 'Santacoloma'. Curro Díaz y López Simón se presentaron en Logroño y ambos lograron una oreja en su debut en La Ribera.