La Rioja

Pasodobles, juegos y capea en familia

Público y participantes disfrutaron del espectáculo del Gran Prix, con las vaquillas Margarita y Erika. :: díaz Uriel
Público y participantes disfrutaron del espectáculo del Gran Prix, con las vaquillas Margarita y Erika. :: díaz Uriel
  • La Ribera acogió este jueves una divertida matinal de vaquillas en la que no hubo incidencias

LOGROÑO. Un programa muy completo se pudo ver ayer en La Ribera en la matinal de vaquillas que organiza Toro Pasión. Día de sol este jueves en el que familias enteras caminaban hacia la plaza logroñesa por avenida de Colón alrededor de las nueve y cuarto de la mañana. La intención era disfrutar con el toreo de una becerra por parte de Juanito Larroquette y divertirse con el Gran Prix, que daría paso después a capea para quienes se consideran más entrenados.

Larroquete, de la escuela de tauromaquia Adour Afición, en Mont-de-Marsan, encandiló al público, que llenaba media plaza. El francés, con tan sólo 12 años, ya tiene ademanes de torero y convenció con sus chicuelinas, sus pases arrodillado, su firmeza ante las becerras cuando las citaba... lo que le valió la vuelta al ruedo y el aplauso general. Tras esta muestra de toreo tradicional cambió el tono del espectáculo.

Erika pudo con ellos

Del pasodoble se pasó a la música pop que se cantó en la plaza mientras competían en el Gran Prix cuatro grupos: Los Bastardos, Los Míticos, Sí a los toros y Los Pechugones.

Las pruebas a las que se enfrentaron les hicieron exponerse a Margarita, una vaquilla más tranquila, para encontrarse después cara a cara con Erika, que derribó a la mayoría de los participantes en unos minutos.

Entre los juegos, una divertida versión del de las sillas, pero dentro de una piscina de la que había que entrar y salir con la brava Erika rondando. La plaza se llenó de carcajadas, comentarios y tarareos en el desarrollo de este concurso. Los ganadores fueron Los Bastardos (Iker, Nelson, Saúl, Rubén y Álex) con 32 puntos y tras desempatar con Los Míticos.

Tras el Gran Prix llegó la capea. Algunos aficionados, aunque en la arena, se refugiaron en un cuadrilátero en el que las vaquillas no consiguieron entrar.

Los más valientes realizaron algunos quiebros, hubo alguno llamativo, pero con la vaquilla 'Asesina' muchos de los que se arriesgaron antes, esta vez lo hicieron cerca de las tablas para poder dar el salto al callejón. Por donde ella pasaba para embestir podía observarse este gesto como en cadena.

No hubo incidencias, ningún herido, y sí ganas de seguir con la capea y la diversión. Hoy más.