La Rioja

Logroño empuña la cuchara y se va de 'ranchos'

La Asociación Amigos de Santa Marina, con Gorgorito. :: juan marín
La Asociación Amigos de Santa Marina, con Gorgorito. :: juan marín
  • El IX Concurso de Calderetas reúne a 120 cuadrillas y sienta a la mesa a varios centenares de personas para celebrar sanmateos

Logroño. Y van nueve... El concurso de calderetas de San Mateo, el evento popular -junto a la exaltación de chuletillas asadas- que estos días sienta a la mesa en la calle a centenares de logroñeses y vecinos venidos de otras partes de La Rioja, gana comensales según cumple años. Y si el tiempo, tal y como sucedió ayer, acompaña, la cita se convierte en multitudinaria y marca uno de los hitos de las fiestas de la Vendimia.

El IX Concurso de Calderetas, organizado por el Ayuntamiento de Logroño con la colaboración de Bodegas Altanza y Esmaltaciones La Estrella, reunió ayer a un total de 120 cuadrillas de cinco miembros -cubriendo por completo el cupo- que abarrotaron la calle Gonzalo de Berceo, convirtiendo la zona Oeste de la capital en un ir y venir de miles de personas que no quisieron perderse los ya tradicionales 'ranchos'.

Logroño empuñó la cuchara e hizo de la jornada una auténtica comida popular que, tras su traslado desde Bretón de los Herreros hace varias ediciones, se ha consolidado como uno de los platos fuertes de las fiestas mateas. Prueba de ello es que en los últimos años se ha duplicado la participación pasando de los 61 grupos del 2011 a los 120 de este 2016 -125 en el 2015-.

Ya desde las 10 de la mañana la calle, que presentaba un aspecto inmejorable, era un hervidero de público. Las idas y venidas en torno a los fuegos y las cazuelas se contaron por miles a lo largo de la jornada, que se daba por finalizada a las 17 horas. El propio Ayuntamiento, en un comunicado remitido ya por la tarde, hablaba de «éxito de participación».

«San Mateo es esto... celebrar en torno a la mesa con amigos y conocidos. Un día único para unas fiestas únicas», explicaban desde el Valvanera Club Deportivo, donde César Alegre preparaba un suculento 'rancho' para «unos 30». «Trabajamos cuatro, pero luego a comer vienen 12 o 14», ponían de manifiesto Rosa, Ricardo, Mariano y Yolanda, que también llevan años repitiendo -como casi todos-.

Las reglas del concurso establecen un máximo de 5 miembros por grupo y, al menos, 10 raciones de caldereta... y cada cual con su receta: que si sólo de cordero, que si con costillas, que si un poco de chorizo que le da muy buen sabor, que si... Eso sí, con patatas, lógicamente, todas. La caldereta que mejor sabor tenía a juicio del jurado fue la cocinada por el grupo de María Luisa Izco. «Todas están riquísimas y con un aspecto espectacular... De foto, vamos», aseguraban quienes, sin cuadrilla, eran invitados a compartir guiso.

Y si las cazuelas lucían, no lo hacían menos los puestos... La Asociación de Belenistas de La Rioja, con un montaje con motivos logroñeses y riojanos; o la Asociación Amigos de Santa Marina -con Marisol, Jesús, Belarmino, Mari Carmen y David posando con su particular Gorgorito- eran dos de los ejemplos más fotografiados. El premio a la mejor decoración del puesto, de hecho, recayó en el grupo de Luis Javier Jiménez Vela, es decir, en la primera.