La Rioja

Una feria de reencuentro con el gran público

  • 'El Cid' y 'El Juli' abrieron la puerta grande en una feria con orejas para Díaz, Urdiales, Ponce (2), Garrido (2), López Simón y Castella

logroño. La Feria de San Mateo del 2016 ha tenido un efecto de reencuentro en la afición de Logroño y el coso La Ribera, ya que excepto la desoladora tarde de la apertura, en el resto de las corridas el aspecto de la plaza de toros ha sido todos los días magnífico, a pesar de los elevados precios de las entradas y de las ausencias de dos de los toreros más esperados por la afición: Alejandro Talavante, que pilló por sorpresa a todo el mundo su deserción matea, y la de Alejandro Roca Rey, que ya desde la cogida de Palencia parecía muy complicado que pudiera hacer el paseíllo en nuestra ciudad. Eran dos de los toreros más esperados de la temporada y el agujero que han hecho en las taquillas ha sido mucho menor que el que se podía presagiar.

San Mateo 2016 sido una feria de toros con mucho contenido y con dos fracasos ganaderos cantados: Vellosino (un hierro que por tercer año consecutivo lo ha traído Morante en su zurrón) y Fuente Ymbro, que no hizo en Logroño otra cosa que ratificar el año de su descalabro. Lo lógico es que los toros exigidos por el de la Puebla no vuelvan a Logroño en muchos años y que los astados de Fuente Ymbro descansen también al menos una temporada. Se salvan el resto de las ganaderías. Victorino lidió una corrida bien presentada, con un ejemplar soberbio llamado 'Planteadito', al que se le llegó a pedir el indulto y se quedó con el pañuelo azul de la vuelta al ruedo; y otros dos de nota: el primero de Curro Díaz y el segundo de 'El Cid', éste en la rama más encastada del hierro por su exigencia y dificultad. La corrida de 'El Pilar' fue noble y dulce, muy bien presentada, con pocas fuerzas y con un sobrero sensacional que le correspondió a 'El Cid', que sustituyó a Talavante como premio a sus orejas al grandísimo toro de Victorino. La verdad es que el diestro de Salteras estuvo por debajo de dos de los mejores cornúpetas del abono y aunque sea uno de los triunfadores numéricos de San Mateo, la realidad es que ninguna de sus tardes ha dejado huella en la afición. En la corrida de Vellosino hubo un bombón, 'Español III', y se lo llevó 'El Juli', que hizo una gran faena pero que cortó la segunda oreja tras una estocada defectuosa, lo que sin duda afea el balance del diestro de San Blas. De todas formas, Julián realizó en Logroño una de las faenas más templadas de la temporada, más erguido que nunca y con una estructura sobresaliente.

En la mixta se lidiaron cuatro astados de Jandilla, con gran nota el toro 'Gabarro', al que le cortó una oreja José Garrido en una de esas faenas de 'poder a poder' que dejan huella. Desiguales los de la Laguna de La Janda en cuanto a presentación, pero con muchas posibilidades de triunfo entre los cuatro; no en vano se cortaron tres orejas, lo que da una idea del nivel de estos toros. En esta corrida también se anunció Pablo Hermoso de Mendoza, que no llegó a cuajar una de esas actuaciones a las que nos tiene acostumbrados y además estuvo muy desafortunado en el último tercio. Logroño espera más del jinete navarro.