La Rioja

Ezkurdia y Rezusta, segundos finalistas

Ezkurdia y Rezusta, segundos finalistas
/ Fernando Díaz
  • Amargan la tarde a Olaizola II y Merino II y pelearán el domingo por el título de San Mateo contra Altuna y Albisu

Ezkurdia, Rezusta y su pelota. El trío perfecto. Ezkurdia se quedó solo rematando; Rezusta iluminó el Adarraga con sus zurdazos y la pelota se limitó a acompañar. El delantero de Arbizu y el zaguero de Vergara volverán el domingo al Adarraga para intentar quebrar la alianza que forman Altuna y Albisu.

Victoria tan merecida como trabajada. Ni Olaizola II ni Merino II les pusieron las cosas fáciles a los ganadores. Un 17-15 así lo dictaba en el luminoso, pero el tránsito hasta ese hito fue más duro para los derrotados que para los ganadores.

Ezkurdia es un tipo fornido que cuando golpea la pelota imprime una velocidad extra. A Olaizola II le costó Dios y ayuda encontrar el secante para tanta energía. También tiene un lastre a tanta musculatura y es que arrastrar tantos kilos y energía es un lastre con los cambios de dirección. Lo intentaba Olaizola II adelante, pero es que el que llevaba la manija era Ezkurdia y el de Goizueta andaba de acá para allá intentando que el 0-6 de salida no hiciera sangre.

Lo logró Olaizola con un gancho y se fue derecho al cestaño. Lote de menos respuesta para mandar en la parcela y que el vendaval de Rezusta no le impidiera entrar. Lo logró en una feliz tacada el delantero de Goizueta al enmendar el 0-6 y convertirlo en 5-6.

Vuelta al cestaño para los azules. El guión estaba marcado. Si había algo que tenían que evitar a toda costa era equivocarse con el material y dejarle entrar en juego a Olaizola. Así que el blanco de todas las iras azules fue Merino II. Trabajó a destajo el zaguero de Villar de Torre, pero la pegada de Rezusta resultaba arrolladora. Hiriente. Sus zambombazos de izquierda son un martirio para cualquiera que espere dar respuesta a sus pelotazos.

Entró el partido en una racha de idas y venidas a ritmo del material. Unas veces colorados, otras azules y viceversa. Ezkurdia se lucía en su terreno en unas ocasiones; en otras lo hacía Olaizola II. Cada uno sacaba petróleo de su lote.

El partido se puso 8-15 en una racha feliz del dúo azul. Ezkurdia no tenía intención de levantar el pie del acelerador y obligaba a un Olaizola que también cometió algún error por apurar las líneas.

Por fin Rezusta fallaba una pelota. La primera, era el 9-15. Olaizola II y Merino II levantaron los brazos en señal de alivio. Fueron al cestaño. Volvieron a enredar y trasteando sacaron una pelota de menos salida y que sirvió, no tanto como para que la pareja colorada se convirtiera en un martillo, sino por los problemas que generaba en los rivales. Con este cuero firmaron nueve tantos seguidos. La serie más larga de todo el partido para adelantarse 17-15.

Parecía que el partido entraba en una dinámica diferente. Que el trabajo hecho se iba a ir por la borda. Que ahí estaba Olaizola II para decir que ya bastaba de tanta osadía.

Pues no.

Merino II se había dado una paliza enorme. Sus defensas estaban bajo mínimos y las ayudas de Olaizola II resultaban balsámicas para el zaguero riojano. Las labores de contención de David en la zaga fue notable, pero su capacidad de aguante, limitada.

Fallaba Olaizola II en una paradita en el rincón (17-16) y Ezkurdia acertaba en el mismo sitio (17-17). Partido nuevo.

El de Goizueta hizo de todo para tratar de liberar de trabajo a su compañero. En el siguiente tanto cortó el saque y Ezkurdia no desaprovechó el regalo (17-18). Merino erraba de zurda en la acción siguiente (17-19) y Ezkurdia marcaba un nuevo gancho.

Entró el partido en un nuevo asalto que fue un monumento a la pelota. El 17-21 puede pasar por ser el tanto de Hitchcock. Un relato de suspense. Un tanto de 101 pelotazos a cual mejor. Un tanto agónico, de difícil resolución. La fosa para unos o las alas para otros. Mientras los culos de los espectadores iban arrimándose a los bordes de los asientos. Los cuatro protagonistas hicieron de todo. Trabajar sin desmayo, rematar y defender. Merino colocaba los brazos en jarras, se doblaba y apoyaba las manos sobre sus muslos... y Ezkurdia cruzaba al ancho para desesperación del dueto rojo. En el último tanto del choque, Rezusta volvía a sacar a pasear su látigo y forzaba a David.

Partido perfecto de la pareja ganadora y esfuerzo mayúsculo de una pareja como la formada por Olaizola II y Merino II que vendió cara la derrota.

En el primer partido de la tarde, fantástico telonero con cuatro pelotaris con ganas de agradar. Tres de ellos, deportistas de estreno profesional y que salieron a ganarse la credibilidad con el cuchillo entre los dientes. Al final de una hora divertidísima de partido Arteaga II y Apraiz ganaron 14-18 a Elordi y Martija. Bravo por los cuatro. Arteaga, que fue el último en salir del frontón el jueves fue el primero en llegar al Adarraga nuevamente para cubrir una ausencia. Se lució el de Lasarte, hizo vibrar al personal y el resto reaccionó también dando lo mejor de sí mismos. Elordi le puso genio y Martija obligó al veterano Apraiz a base de soltar buenos pelotazos. Una gozada de partido y un empujón de ánimo para el cuarteto.

En el partido que cerraba la jornada, Mendizábal III y Cecilio derrotaron a Arretxe II y Salaverri por 15-16.