La Rioja

Lo de festejar... mejor masticando

Ver no se veía ayer en la plaza del Mercado pero como olían las chuletillas. :: díaz uriel
Ver no se veía ayer en la plaza del Mercado pero como olían las chuletillas. :: díaz uriel
  • Numerosas degustaciones céntricas animaron la mañana, mientras que Labradores se hizo peatonal, Gorgorito estuvo en Gallarza y volvieron las verbenas de Ibercaja

La fiesta, fiesta, como la de ayer, se vive en el centro. Portales es el salón de la casa de todos y allí que nos vamos en cuanto hay que celebrar. A un lado de la calle hubo torreznos; en medio, huevos revueltos; en la Semana Gastronómica, las chuletillas de La Alegría; más allá, queso del Roncal... Los gigantes y cabezudos, que ayer habían sumado a Espartero y a la Duquesa de la Victoria, bailaron en San Agustín. Pero El Espolón también tenía su gancho ayer y su propia degustación.

En el entorno de Labradores trataron de quedarse con parte de ese público que bajaba a ríos al espacio común. Sacaron las terrazas a la calzada y pusieron la música y el Tragantúa a funcionar. En Gallarza estuvo Gorgorito, que siempre llena.

Por la tarde llegaron las verbenas solidarias de Ibercaja en la placita de las escuelas Trevijano y, por la noche hubo fuegos de nuevo, esta vez chinos. Los del martes, de Jaén, fueron multitudinarios y el público los pilló a deseo después del fiasco del fin de semana.

La cuarta jornada de fiestas se cerró sin incidentes, con un concierto, el de Morat, con 8.000 asistentes. Y, entre tanto, la peña La Unión celebró ayer su medio siglo.