La Rioja

La canción del verano, ya casi en otoño

Silenciados actuó en la plaza San Agustín. :: MIGUEL HERREROS
Silenciados actuó en la plaza San Agustín. :: MIGUEL HERREROS
  • Morat llena la plaza del Ayuntamiento y The Derty Gerties consigue lo mismo dos veces en el Espacio Peñas 2.0

LOGROÑO. En los 90, el grupo Revancha tuvo cierto recorrido musical. En Logroño había poca escena y cualquier cosa sobresalía. Fue el caso de Revancha, un grupo formado a la estela de Platero y Tú y que veinte años después su cantante, Gorka, se resiste a enterrar. El martes abrió el Espacio Peñas 2.0 protagonizando el Café Cantante ante apenas 50 personas. Y aunque hay que reconocerle el mérito de subirse solo con una guitarra a un escenario, ofreció una especie de tributo trasnochado de sí mismo, con un repertorio de versiones y 'remixes' de Los Secretos y los citados Platero. «Aunque no lo creáis, yo antes tenía el pelo por aquí y era rockero. Bueno, eso lo sigo siendo, que creo que va en el ADN», dijo Gorka.

Otro incombustible de la escena musical riojana es el mariachi Juancho 'El Charro', que cantó en el parque del Carmen acompañado de dos bailarinas y controlando él mismo el sonido de las melodías grabadas. Congregó a no menos de 250 espectadores, la mayoría de no menos de 60 años, y con su sombrero mexicano y su cinturón hasta con pistola interpretó rancheras clásicas como 'Caballo prieto azabache' y 'El rey'.

Una propuesta mucho más divertida fue la de The Derty Gerties en el Espacio Peñas 2.0, que llenaron en dos sesiones (21.30 y 23.30). Fue una auténtica maravilla, una fiesta de San Patricio con pandereta y violín. Tras una introducción instrumental, la primera canción que tocaron fue el clásico 'Whisky in the jar', seguida de 'Pay me my money down'. The Derty Gerties es un simpático grupo de folk rock cuyo repertorio se basa en canciones populares irlandesas, aunque, curiosamente, de sus seis integrantes sólo uno es irlandés (Conn Bux), otro (Bobby) es inglés y los demás son un soriano ('Palo Malo') y tres logroñeses (Andrés, Larry e Iggy).

Vicisitudes aparte, The Derty Gerties dieron la sorpresa y regalaron dos fabulosas actuaciones que hicieron disfrutar al público gracias al buen ambiente creado y a unos ritmos muy bailables, aunque tradicionales, pero también con temas originales, como 'No more, no less', las andanzas de un soriano en Irlanda. Un verdadero acierto.

En la plaza San Agustín actuó Silenciados, grupo riojano de rock que recuperó a Gabriel Santolín para la batería, de vuelta en Logroño tras su trabajo como músico en la formación de 'resorts' en Cancún Delay Rock Band. Silenciados arrancó un enérgico concierto con el tema 'A trancas y barrancas', en el que apenas se oía a su cantante, Txinín, que se quejó de sus monitores al acabar. El grupo presentó las canciones de su último disco, 'A trancas y barrancas', aunque en el repertorio emplearon algunas de las mejores canciones de la anterior banda de sus líderes, Silencio Absoluto, como 'Camisa de once varas', a la que siguió la nueva 'Entre alfileres'.

La noche avanzaba y la Xaranga Mecànica, de Valencia, junto a la peña La Unión y frente a la concatedral de La Redonda, amenizó a las terrazas de la calle Portales con versiones frenéticas e instrumentales de Raphael ('Mi gran noche') y remixes de Alaska y Dinarama.

Aún quedaba por empezar el considerado como el concierto más importante de la jornada, el de Morat en la plaza del Ayuntamiento. Y lo cierto es que la llenaron gracias, sobre todo, a los niños y latinoamericanos que fueron a ver al grupo colombiano y, sobre todo, a escuchar una de las canciones del verano, 'Cómo te atreves', que fue la última y se oyó en la víspera del otoño. El concierto apenas duró una hora, incluyendo los doce temas de su único disco, 'Sobre el amor y sus efectos secundarios', dos añadidos y una versión de Los Bacilos. Su pop es básico, aderezado con el banjo, que le da un aire cálido a unos estribillos fáciles y pegadizos. Morat es una de esas bandas condenadas a un éxito efímero pero que aprovechan el tirón actual. No ofrecen nada extraordinario y, sin embargo, congregaron a unos 8.000 espectadores, según cálculos del Ayuntamiento.