La Rioja

De Béziers a Arnedo

Guerreros, Castella y Pouso. :: Juan Marín
Guerreros, Castella y Pouso. :: Juan Marín
  • Castella y Urdiales se esforzaron por no dejar sin su fotografía al numeroso público que acogió el photocall La Ribera & Chopera Toros

  • El patio de caballos se llenó para despedir la Feria matea

Era de esperar que el día de San Mateo, con Castella y Diego Urdiales en el cartel de la tarde, la plaza de La Ribera reuniera a numeroso público. Venían de distintas zonas de La Rioja, así como de fuera de ella. El más representativo de estos últimos fue el torero Curro Romero que estuvo, junto a su esposa, Carmen Tello. Por segundo año consecutivo observó en la plaza de Logroño las faenas de Diego Urdiales, ya sabemos de su gusto por el toreo del riojano.

En el photocall de La Ribera & Chopera Toros se había comentado la posibilidad de que el maestro estuviera entre el público. Se notó por el revuelo su presencia en cuanto puso el pie en el tendido. Saludó con calma y elegancia como un rato antes habían hecho Castella y Diego Urdiales en el photocall La Ribera & Chopera Toros. Rasgos del carácter torero.

En este reservado espacio de la plaza se pudo ver ayer al entrenador de la UD Logroñés, Carlos Pouso, junto a Juanjo Guerreros, vicepresidente de la UDL, que posaron primero con el portero del Autol, Miguel García, y después con Castella.

Sonriendo estaba Pouso, que compartió qué era lo que pensaba del mano a mano que cerraba la Feria de San Mateo. «Con este buen cartel, con esta buena ganadería, con estos toreros que son muy bien vistos por esta ciudad, espero una buena faena para que se vuelva a La Ribera el año que viene», decía.

Pasaron después a fotografiarse la farmacéutica Eva Sampedro con su hermano Horacio Sampedro, que forma parte de la quinta generación de la centenaria empresa Cerámica Sampedro, de Lardero, fundada en 1881.

Se colocaron más tarde para la imagen Jorge Ramos, José Luis Rubio, del Teatro Bretón, Mónica Falces, de Rioja Capital, el cirujano Pedro Díez, Merche Cerrolaza y Magdalena Merino.

Desde Nájera vinieron su alcalde, Jonás Olarte, con Javier Arenzana y Ricardo Gutiérrez, de la Universidad de La Rioja. Viana también tuvo representante, Saúl Pina, de Envaplaster. Hubo gente de Calahorra, como la joven Mónica Gurrea, que quiso retratarse con los toreros.

Y es que Castella salió a prepararse para el paseíllo un poco antes que Urdiales. Captó la atención de los taurinos en un segundo y se inmortalizó con las personalidades que dejaron después espacio a las jóvenes. Le pedían autógrafos y se fotografiaban con él, una detrás de otra, también lo hicieron los más pequeños. Fueron los niños los primeros en sentir a Urdiales y dejaron a 'Le Coq' para rodear al riojano con cara de ilusión. Era su turno, pasaron con sus cámaras de Castella al arnedano. Aprovechó entonces el francés de Béziers para colocarse el capote de paseo, despacio, con delicadeza, para admirar ese momento.