La Rioja

Altuna y Albisu, finalistas

Altuna y Albisu, finalistas
/ Fernando Díaz
  • La pareja guipuzcoana no requirió matemáticas para clasificarse al derrotar a Irribarría y Untoria por 22-14

La pareja guipuzcoana formada por Altuna y Albisu se ha clasificado para jugar la final del torneo de pelota de San Mateo tras ganar al dúo formado por Irribarría y Untoria por 22-14.

A los finalistas les bastaba con hacer 15 tantos para clasificarse, pero no fue necesario hacer cuentas porque su objetivo era el triunfo y lo consiguieron gracias a que fueron muy prácticos jugando y a la escasa notoriedad de un Irribarría que jugó a ráfagas.

Que septiembre es un mes de sorpresas en el frontón es algo evidente. El pelotari lolega agotado tras el intenso verano y la rutina de los entrenamientos se hace dura en unos organismos anclados en la rutina de los partidos de verano.

Que Albisu juega desastrosamente un domingo, no pasa nada, llega el jueves y se sale. Que se lo digan a Darío, que sabe de lo que se habla, pero vamos con el partido.

Doble a sencillo por la pareja azul. La cátedra acertó de lleno. Altuna volvió a ser un diablo en los cuadro alegres. Su mejor arma es su cerebro. Juega bien aunque no quiera. Sabe interpretar el partido y sabe también cómo enfriar al artista, al virtuoso y al fogoso. Ayer era Irribarría el representante del último grupo y lo maniató.

Altuna sabe que en un toma y daca él siempre hace una buena más que el resto. Y ayer volvió a hacer méritos con otros diez tantos en jugada y otros cuatro saques en el pelotari más relevante del estelar.

El partido se jugó a ráfagas, como el coche que lleva mucho tiempo parado y va a tirones. Adoleció de ritmo, a pesar de un arranque prometedor, petardeó en algunas fases y tambén tiró humo negro en otras.

Bonito arranque con ocasiones para ambos bandos. Bien adelante y fenomenal atrás. Albisu quiso contener su poderosa pegada. Salió con sus manos protegidas y buscó la colocación. Untoria, con una motivación extra por el reto, tuteaba al portento de Ataun. La duda era conocer cuánto tiempo podría aguantar un Albisu que el pasado domingo tiró diez pelotas. Pero no. Untoria debió pensar en su mala suerte. Jugó muy bien el najerino, pero adelante empezó a tirar de repertorio el diablillo de Amézqueta quien tras el 3-5 metió la directa para irse 3-9. Seis tantos en jugada y dos saques. Una barbaridad.

El partido se descosió ahí por primera vez, pero Irribarría y Untoria trabajaron para darle la vuelta. Necesitaban dejar a sus rivales en 14 tantos y si la victoria estaba lejos, aún lo estaba más alcanzar este hito.

Irribarría soltó un pelotazo largo y arrimado, metió la volea en el rintón con violencia y paraba a continuación en el mismo sitio. Una escapada de derecha de Albisu ponían el partido 10-13.

El cruce volvía a carburar. Pero un derechazo del riojano a la chapa superior significó un jarro de agua fría para el dúo colorado. Del 10-13 al 10-21. Tocados y hundidos. El partido había sido agotador y empezaron a menudear los fallos. En este tramo, escasez de brillo, pero los tantos caían sin remedio al mismo bando. Dos pelotazos de Altuna a desbordar, dos saques (mínimo esfuerzo y máxima ganancia), un error de Irribarría en un intento de ganarle el cara a cara a Altuna, otro fallo de zurda deUntoria...

Lo dicho, 10-21. Falló Altuna en un gancho que se le fue bajo chapa y recuperó el bando colorado el saque. Albisu fallaba obligado por el empuje de Untoria, Irribarría la paraba en el rincón y Altuna caceaba al cielo, un pelotazo notable de Untoria... 14-21. Cifras para el engorde porque en el último instante, Albisu cerró la cuenta con un pelotazo que se le ‘empechó’ a Untoria.

En el primer partido del festival, Ugalde, iluminado en esta feria de San Mateo, y un eficaz Miguel Merino, vencieron 18-7 a Arretxe II, que está pasando por Logroño sin pena ni gloria, y un Imaz, que hacía su cuarta aparición en Logroño en cinco días. Lleva una racha de 27 partidos en 50 días y acaso ha notado el trote. El partido estuvo marcado por la fogosidad de un Ugalde motivadísimo y con gestos muy bonitos. Su manera de enganchar la pelota con el brazo extendido por alto y dirigirla donde quiere es digna de elogio. Sus ganas calaron en un público que llenó las gradas del frontón sediento de grandes pasiones en el recinto.

Todavía no se ha visto ese partido que todos anhelamos para ver desde el borde de la silla. Este viernes puede ser un gran día.

Olaizola II y Merino II se enfrentarán a Ezkurdia y Rezusta en busca de la plaza que queda libre en la final. Este viernes seguro que sí.