La Rioja

La noche de los muertos vivientes

Julia Urreaga toca los teclados durante la actuación de su grupo, Rural Zombies, en el Espacio Peñas 2.0. :: JUSTO RODRÍGUEZ
Julia Urreaga toca los teclados durante la actuación de su grupo, Rural Zombies, en el Espacio Peñas 2.0. :: JUSTO RODRÍGUEZ
  • Rural Zombies y Johnny Hate ofrecen un gran directo en el Espacio Peñas 2.0 y la Orquestina llena San Agustín

logroño. Lee Van Cleef y Clint Eastwood se retan con la mirada y la escena se detiene sobre el cementerio de Sad Hill, que en realidad era Burgos. Entonces suena la melodía polvorienta, inquietante y estremecedora, con trompetas estrepitosas, silbidos y alaridos anónimos. Es la maravillosa banda sonora de 'El bueno, el feo y el malo' compuesta por Ennio Morricone y que ayer empleó Johnny Hate como introducción de su concierto en el Espacio Peñas 2.0.

La puesta en escena fue magnífica, aunque un tanto deslucida cuando la rodearon el paso de la charanga de la peña Aster por la fuente de Murrieta y la Orquesta Salero en la Caseta de Andalucía, cuyo sonido estableció una auténtica batalla cainita por imponerse al aire libre. Superado el trance, Johnny Hate volvió a dar cuenta de una extraordinaria calidad como banda. Liderado por Juan Carlos Santos (Naive), abrigado con una chaqueta vaquera con cuello de borrego, el grupo presentó las canciones de su nuevo y primer disco, 'Loverman', un compendio de canciones rock de pinceladas folk y country. La música enriqueció con la aportación de la violinista Aitana Rosón y fue una verdadera joya de directo, convincente.

Por la tarde, ese mismo escenario lo había abierto el lunes otro grupo local, Camel Walk, dedicado al soul, pero con un repertorio dispar en el que se pudieron escuchar canciones de Bee Gees, The Rolling Stones, Nina Simone, el 'It's my party' de Leslie Gore y el 'What a man' de Linda Lyndell. Apenas un centenar de espectadores presenciaron la segunda cita del 'Café Cantante', pero volvió a ser una sesión agradable, con un sonido magnífico. Camel Walk son una formación clásica de guitarra, bajo y batería en la que destaca la voz femenina de Bea, que le da personalidad. Todo su repertorio fue interpretado en inglés excepto una versión de Los Brincos.

La Orquestina Anarcoyeyé abarrotó la plaza San Agustín con un concierto que se alargó dos horas y media gracias a un repertorio compuesto por «las canciones de toda la vida con un punto canalla», desde boleros y rancheras hasta rock y soul.

La esmeralda de la jornada hubo que buscarla en el Espacio Peñas 2.0, donde actuó Rural Zombies, un grupo que este mismo verano también ha actuado en los festivales riojanos Fardelej y Muwi pero que mereció la pena volver a escuchar. Su rock electrónico hipnotiza y hace bailar, aunque sólo sea por dentro. La banda interpretó las diez vibrantes canciones de su único disco, 'Bat', y una versión, 'In for the kill' de La Roux, para poder alargar el directo una hora. El suyo fue un concierto intenso y emocionante, sin grandes alardes, porque no son necesarios, pero con interpretaciones precisas. Una pequeño gran concierto.