La Rioja

AMBIENTAZO EN EL ADARRAGA

Espero que sea el primer día de lleno absoluto en el Adarraga. Contamos con uno de los festivales más bonitos de la feria. Juegan los favoritos al triunfo en el torneo: Olaizola II y Merino II. Todo lo que no sea levantar el trofeo de campeones será como mínimo sorprendente. No lo van a tener fácil. Necesitan motivarse y salir a romper el partido desde el primer tanto. A estas alturas, nadie duda de la clase del de Goizueta y de su capacidad para gustar y ganar. En la zaga espero volver a ver la elegancia de la zurda de David y ver también si por fin consigue ser constante y alargar el pelotazo con la derecha. Espero que no se acongoje cuando cometa algún error y siga pegándole.

Les toca en suerte Víctor y Zabaleta, que llegan heridos después de su derrota del lunes. Saldrán a por todas en un partido que, sobre el papel, tienen perdido. En estas circunstancias, Víctor suele rendir más y mejor, pero para ser más competitivos esta pareja necesita que Zabaleta alargue el pelotazo y Víctor termine el tanto, algo que no hicieron en su primer anterior.

Nos queda hablar del prematuro, pero ilusionante debut de Rubén Salaverri. Lo primero, porque el chaval está todavía verde; y lo segundo, porque a pesar de no ser muy alto (1.80) tiene el mejor encuentro con la pelota que he visto hace muchos años, adornado también por sus dos manos. La zurda, muy aseada y violenta de costado; la derecha busca muy bien altura y de su muñeca la pelota sale con una gracia especial. Digo más. Si estuviéramos todos en silencio, les sorprendería el sonido de su mano al golpear la pelota. Si tiene material adecuado, Barriola pisará las cercanías del rebote muy a menudo, aunque el chaval puede notar el cambio de pelota, ya que con las que se juega en profesionales, los zagueros sufren mucho (a las pruebas me remito). Le han puesto un partido complicado. Gorka necesita ganar y Barriola no le va a regalar nada. Además, juega contra la empresa rival, algo que no es habitual en un debut.

Y también tenemos a Darío en el primer partido. Sigo creyendo en él (paciencia con el chaval).