La Rioja

Talavante, con el capote a la espalda en Valladolid. :: Nacho Gallego
Talavante, con el capote a la espalda en Valladolid. :: Nacho Gallego

Ponce, Perera y Talavante, en la tercera corrida del abono mateo

  • Ponce y Perera regresan a Logroño tras sus ausencias del año pasado, y Talavante llega en el mejor momento de su gran carrera taurina

  • Los toros son de la ganadería de El Pilar

El tercer capítulo de la Feria de San Mateo cuenta con uno de los carteles más redondos del abono. Tres máximas figuras y una ganadería de calidad contrastada en Logroño como en las principales plazas del planeta taurino. Abre la terna Enrique Ponce, que tiene un reto con Logroño, ya que es la única plaza de entidad del mundo de la que no ha salido a hombros y eso que sería interminable en estas líneas enumerar los logros y los triunfos que el maestro valenciano ha cosechado a largo de 26 temporadas como matador de toros pues ha triunfado con absoluta rotundidad en todas las plazas del mundo. El pasado año cuajó tardes para el recuerdo en cosos como Castellón, Valencia, Jerez de la Frontera, Nimes, Albacete, Santander o El Puerto de Santa María. De la plaza de toros de Las Ventas ha salido a hombros por la Puerta Grande en tres ocasiones, en 1992, en 1996 y en el 2002. Durante diez años, además, logró un hito histórico al completar diez temporadas superando los cien festejos. Sus números son inapelables.

Miguel Ángel Perera, al igual que el de Chiva, vuelve a Logroño tras la ausencia del año pasado por la gravísima cornada que sufrió en la Feria de Salamanca. El diestro de la Puebla del Prior ha triunfado en Logroño en repetidas ocasiones y ha llegado a actuar hasta tres tardes en una Feria de San Mateo. Fue en el 2007 cuando comenzó su espectacular escalada a la cumbre del toreo.

Al año siguiente logró salir a hombros por la Puerta Grande de Las Ventas tras desorejar a un ejemplar de Cuvillo, y cerró su magnífica campaña de manera heroica en Madrid cortando tres orejas a cambio de dos cornadas en una encerrona épica e histórica. Todo poder, este año ha perdido más de un triunfo importante por su mal manejo de la espada, aunque en Alfaro se ha llevado todos los premios por su mecida faena a un toro de Torrestrella en la que destacó especialmente al natural.

Cierra la corrida Alejandro Talavante, quizás el torero que mejor momento atraviesa en el escalafón. Hace dos años dio un giro radical en su concepto tan importante que supera lo que pudiera considerarse una evolución técnica por lo que más bien parece una revolución interior y estética que ha convertido a su tauromaquia mucho más arriesgada e infinitamente más pura. Torea mucho más erguido, con la verticalidad como eje de una tauromaquia más auténtica en la que las muñecas dominan los vuelos de la muleta. No torea con la bamba puesta como una pantalla, sino que se lleva los toros hacia atrás y hacia dentro. Sin carrusel, sin colocarse al hilo. Lleva una gran temporada y es el verdadero ídolo de la afición de Madrid que ve en él al heredero de José Tomás.