La Rioja

Medio siglo de fiesta y compromiso

Los presidentes de las tres peñas, en El Espolón de Logroño. :: jonathan herreros
Los presidentes de las tres peñas, en El Espolón de Logroño. :: jonathan herreros
  • 'Los Brincos', 'La Unión' y 'La Simpatía' cumplen 50 años de vida con el espíritu peñista intacto y el afán de seguir siendo vitales en San Mateo

Todas las peñas tienen estos sanmateos subrayado en rojo en sus calendarios. Y en el caso de tres de ellas, con una doble línea en la semana que ahora arranca. 'Los Brincos', 'La Unión' y 'La Simpatía' cumplen esta edición medio siglo de vida. Una marca de la que no pueden presumir muchas asociaciones con el altruista interés de ser centro de reunión para sus miembros y contagiar alegría al resto de la ciudadanía.

La efeméride ha alterado el día a día de sus presidentes, que a la trabajosa (y muchas veces ingrata) labor de organizar los preparativos para la semana más señalada del año han sumado esta vez una batería de actos reivindicativos de ese medio de siglo. Es también la ocasión de sacar el retrovisor. Domar durante unos instantes la algarabía y recordar en forma de tributo a los que están y a los que ya se han ido. Los momentos que han completado la biografía de cada una de las peñas y aquellos socavones que parecían imposibles de superar y han acabado reforzando su identidad.

En lo que coinciden sus respectivos presidentes es en el orgullo de haber llegado hasta aquí. «Tal y como están los tiempos, cumplir medio siglo es toda una hombrada», resume José Arandia. Con 38 años de militancia en 'Los Brincos', reconoce la ilusión personal que le genera haber llegado hasta este momento como presidente de una peña que agrupa a cerca de 90 miembros. ¿El secreto de la longevidad? «La armonía y esa sensación de que si no vives la fiesta dentro de la peña te falta algo», dice invitando a sumarse -«todos somos iguales; los que llevan décadas y los que se acaban de apuntar»- y señalando sin duda el momento de mayor satisfacción de éste o cualquier San Mateo: «Reunirnos todos en un desfile y ver cómo disfruta el resto de la gente».

Las peñas no sólo se alimentan del recuerdo y fotos en sepia. Mantenerse sin que la energía decline exige cumplir cantidad de burocracia, contentar a muchos. Y también remozarse. 'Los Brincos' tienen su propia página web, siguen organizando su clásico torneo de tute, conservan la hermandad con la peña 'Unión Artesana' de Burgos... «Si te paras, caes», concluye en una opinión compartida por su homóloga de 'La Simpatía'. «La esencia se mantiene, pero es obligado renovarse y hacer cosas nuevas para avanzar con los tiempos; innovar en las degustaciones, buscar otras fórmulas para financiarnos...», dice Elena Munin.

La primera mujer presidenta de una peña logroñesa vive estos días con la misma doble carga de trabajo que sus compañeros de aniversario, pero no le pesa demasiado. Como si el pañuelo insuflara una energía extra, ella y los cerca de 75 integrantes del grupo viven este año con una intensidad especial en la que no falta hueco para rememorar un puñado de instantes únicos e imágenes para la nostalgia. En el primer cajón, la compra hace dos décadas de la sede en la calle Beratúa -«hasta entonces íbamos de lado a lado, como los titiriteros»- y en el de los homenajes, el que tributa a todos y cada uno de los que han hecho de 'La simpatía' una peña de referencia.

En el caso de Antonio Urdiales, la estampa antigua que conserva más viva es la 'El Chone'. Aquel personaje que en el festival de las peñas salía a la plaza emulando que toreaba una becerra y trataba entre risas de apuntillarla con un mazo de cartón. Uno de los momentos más celebrados por aquellas cuadrillas que se juntaron sin más ánimo que gozar de las fiestas y han acabado ejerciendo de símbolo de San Mateo. El presidente de 'La Unión' no sabe de rivalidades ni otro modo de disfrutar de San Mateo. «No hay mejor manera ni más barata de vivir las fiestas que junto a una peña, cualquiera», aconseja para compartir el mismo deseo en el que coinciden sus compañeros: que a estos 50 años sigan otros 50. Por lo menos.