La Rioja

Diego Urdiales, en el restaurante Tondeluna. :: sonia tercero
Diego Urdiales, en el restaurante Tondeluna. :: sonia tercero

«Lo único que espero es que me embistan los toros»

  • diego urdiales, torero

  • Diego Urdiales vuelve a La Ribera tras las seis orejas y las dos puertas grandes de la última feria Matea: «Quiero que el público vuelva a gozar»

«La feria del año pasado fue inolvidable; pero mucho más allá de los triunfos, más allá de las orejas y de las puertas grandes..., pude torear como siento y noté un cariño del público y un respeto de los aficionados increíble. La tengo en la memoria y por eso este año acudo con más responsabilidad si cabe», explica Diego Urdiales unas horas antes de realizar el paseíllo en la primera de sus dos tardes de la Feria de San Mateo

- Para comenzar un cartelazo con Morante y 'El Juli'.

- Desde luego, son dos máximas figuras y siempre es un orgullo torear a su lado.

- ¿Se acuerda de aquel año 2007 en la primera de feria con la de Cebada Gago?

- Claro que sí, miro hacia atrás y siento mucho orgullo del camino recorrido, del esfuerzo y de mi progresión como torero.

- ¿Siente más presión ahora o cuando en aquella corrida se jugaba su ser o no ser en la profesión?

- Es diferente, aquella tarde era casi mi última tabla de salvación, pero venía de triunfar en Alfaro en una corrida y en un festival y unos días antes había toreado en Autol. Estaba lleno de moral y con una confianza enorme. Ahora llego de Bilbao, Dax, Málaga... Las cosas han cambiado mucho y la presión es absoluta porque estoy en casa y quiero dar a los aficionados lo mejor que llevo dentro.

- Cree que tiene mala suerte en los lotes...

- Ni lo pienso. En Logroño me han embestido muchos toros y espero que siga la racha.

- Se habló de su participación en la corrida de Victorino Martín en un mano a mano con Castella o Paco Ureña...

- Me hubiera gustado mucho porque es una ganadería que me encanta y con la que me he entendido bien. Yo lo pedí cuando supe que la empresa tenía una corrida de Victorino y fue mi apoderado a verla al campo. Luego no salió, pero yo estoy encantado de torear toros de Victorino.

- Dicen que ya no quiere ver a los grises...

- Bueno, pueden decir lo que quieran, pero los he toreado en todas las plazas: Madrid, Bilbao, San Sebastián, Logroño, Dax, Mont de Marsan, Zaragoza, Santander o Ceret, entre muchas otras. En Madrid pedí la de Adolfo y no pudo ser tampoco, pero que nadie piense que rehuso estos encastes.

- ¿Y el Vellosino?

- Es una buena ganadería, yo la toreé de niño en Calahorra cuando era propiedad de Manuel San Román, un hombre extraordinario que además era el empresario del coso de La Planilla. Es una ganadería que tiene un origen muy bueno. Yo lo único que espero es que me embistan los toros.

- Luego llegará el mano a mano con Castella y toros de Fuente Ymbro. Lo del año pasado fue muy grande. ¿Se repetirá?

- Nunca se sabe. Repetirse es imposible porque cada corrida es diferente. Un escritor nunca escribe dos libros iguales; esto es un poco lo mismo.

- ¿Tiene confianza en la ganadería de Fuente Ymbro?

- Claro, es un hierro de los de arriba, con toros muy importantes. El año pasado dio una gran tarde. Quizás esta temporada no está siendo tan redonda pero cada corrida es diferente. Tengo esperanza en que embistan, eso nunca se pierde.

- ¿Es Logroño la plaza que más le presiona?

- Torear en casa siempre te hace estar muy reponsabilizado.