La Rioja

Triunfo grande de 'El Cid'

Así mató Manuel Jesús 'El Cid' a 'Planteadito', el toro que desorejó.
Así mató Manuel Jesús 'El Cid' a 'Planteadito', el toro que desorejó. / JUAN MARÍN
  • El triunfador de la tarde fue el diestro sevillano de Salteras, que mereció con creces salir por la puerta grande del coso de La Ribera

  • Se pidió con fuerza el indulto del segundo 'victorino', 'Planeadito', de vuelta al ruedo merecida

Logroño. Lo más destacado de la tarde fue la muy buena faena de Manuel Jesús 'El Cid', que ha vuelto a las tardes de triunfo con los toros que han sido su especialidad. El toro, el segundo de la tarde, cumplió bien en varas, estuvo pronto en banderillas y fue muy buen toro en la muleta de 'El Cid', que se hartó de darle muletazos por los dos pitones en una faena muy importante con más de setenta muletazos. A partir del medio centenar de muletazos, todos buenos, parte del público pedía el indulto del toro. Hasta tres veces el torero intentó cuadrarlo y el respetable que nones, que seguía pidiendo el indulto cada vez con más fuerza. El torero miraba al palco y seguía toreando hasta escuchar dos avisos. Al final entró a matar ante el desagrado de una parte importante del público que quería que 'Planteadito', negro entrepelado, con 512 kilos, fuera indultado.

Una estocada hasta las cintas. Las dos orejas y bronca al palco por no indultar al buen toro. La división de opiniones cuando la cosa lo merece es buena para la fiesta, pero, bajo mi punto de vista, el toro no mereció, por puntos, el indulto, sencillamente porque le faltó verdadera entrega en el caballo, esos puntos necesarios para merecer de verdad ser indultado. Creo sinceramente, que el presidente Manuel González González acertó en su decisión y la bronca, para un servidor, fue inmerecida.

'El Cid' lo toreó muy de verdad logrando series por ambos pitones muy buenas, pletóricas de temple y mando, arrastrando la muleta por el albero y llevándolo muy metido en el trapo, que siempre lo presentó como mandan los cánones del toreo. Faena larga, larguísima y buena, buenísima, de gran toreo.

Su segundo, cuarto de la tarde tenía muchas chiribitas, se revolvía rápido. 'El Cid' no le perdió nunca la cara y terminó sometiéndolo en la muleta. Hubiera cortado seguramente una oreja, pero falló con la tizona (4 pinchazos y estocada), pero saludó una fuerte ovación. Tarde de lujo del sevillano al que vimos como en sus mejores tiempos. Gran triunfo.

La primera oreja de la tarde fue para Curro Díaz, ante un toro flojo de remos y sin humillar, pero siguiendo el engaño manejado con muy buenas maneras por el artista. Lo entendió bien, cosa nada fácil ante un 'victorino' noble. El cuarto no seguía los engaños ni tampoco humillaba. Curro Díaz lo intentó por los dos pitones y abrevió, pero falló a espadas con el descabello. Buena actuación.

Descastado y de sosa embestida fue el tercero de la tarde con el que Paco Ureña no alcanzó el lucimiento que esperábamos, porque sabe torear. El morlaco se quedaba corto. Mejor fue el que cerró plaza, sobre todo el 'trasteo' inicial por abajo hasta sacarlo fuera de las rayas. Creo que no terminó de entender al burel que en su distancia, varias veces marcada, o bajándole la mano alcanzó muletazos enjundiosos, pero la faena tuvo altibajos sin terminar de buscarle ni la distancia ni el temple. No lo vi como otras tardes en plazas importantes. Eso se paga.