El circo riojano regresa a Logroño

El Circo Holiday se sitúa en una nueva ubicación, en el solar de una antigua fabrica de muebles junto al aparcamiento de Las Norias. :: MIGUEL HERREROS/
El Circo Holiday se sitúa en una nueva ubicación, en el solar de una antigua fabrica de muebles junto al aparcamiento de Las Norias. :: MIGUEL HERREROS

En su segunda campaña sin animales, sus númeroscuentan con malabaristas, trapecistas, equilibristas, patinadores y payasos El Holiday actúa hasta el lunes con un espectáculo «de juventud, alegría y dinamismo»

DIEGO MARÍN A. LOGROÑO.

El Circo Holiday, de origen riojano (Alcanadre), ha regresado a Logroño. Hasta el próximo lunes 11 de junio actúa en una nueva ubicación, el solar de la antigua fábrica de muebles junto al aparcamiento del complejo deportivo Las Norias. Lo lleva haciendo desde el pasado domingo, mucho antes que las atracciones del recinto ferial, que estos días ultimaban su montaje.

El circo está viviendo una profunda reconversión después de que el año pasado prescindiera de sus animales. «Se nota mucho, tenemos un 60% menos de taquilla. Todo el mundo decía que iba a ser mejor y está siendo un fracaso. Nosotros pensábamos que iba a ser perjudicial, pero no tanto», reconoce Justo Sacristán, uno de los propietarios del Circo Holiday. Eso ha provocado que la empresa tenga que prescindir de parte de su personal (cuidadores, domadores...), «pero es cierto que, a cambio, hemos tenido que contratar a más personal, como malabaristas, trapecistas, equilibristas... En nóminas supone más gastos». Actualmente el circo lo componen 45 personas. «Todos nos consideramos familia, aunque no lo seamos, pero la mayoría lo somos», declara Justo.

Los animales que poseían han sido «'malvendidos' o regalados», confiesa Justo Sacristán, a zoos, granjas y otros circos para asegurarse de que iban a quedar en buenas condiciones. Los más difíciles de 'colocar', las cocodrilos. Justo se queja de que, con la nueva normativa, se llega a tal extremo que ni el mago puede emplear una paloma o un conejo para sacarlo de la chistera. A cambio, el circo ahora se completa con artistas. El nuevo espectáculo, puesto que cada temporada los números se renuevan al 75%, se denomina 'Nuevas estrellas, jóvenes estrellas'.

«La pista central del circo es ahora todo juventud, alegría y dinamismo», describe Justo Sacristán. Uno de los números estrella es el del equilibrista Jon Ander (Premio UPAAC a Jóvenes Artistas), otro es el de los patinadores Holler y Kimberly Zavatta (medalla de bronce en el Festival Internacional de Circo a Montecarlo) y, también, las «risas sanas» del 'clown' Tito Pérez y del niño payaso Chicharrín, «la ilusión de todos los niños allá donde vamos».

«Ningún número es de poca calidad, hemos procurado que a todo el mundo le atraiga todo. Siempre tratamos de llevar a gente joven, hábil, gente que quiere luchar por el mundo del circo», advierte Justo Sacristán. Para poder componer el programa del espectáculo circense, explica su responsable, «hay que menearse mucho en invierno, acudir a festivales como el de Montecarlo y Budapest, mi hermano Ramón y yo hacemos muchos kilómetros para cuadrar los números de la temporada del año que viene; ahora tenemos contratada, para el año que viene, a una familia de siete hermanos portugueses con seis números premiados en distintos festivales de Europa, así que vamos a tener un programa formidable, con siete actuaciones premiadas de catorce».

A La Rioja han venido, «por amor a la tierra, puesto que la empresa es riojana, el domicilio social lo tenemos aquí», después de unas buenas funciones en Galicia. Pero el reciente paso por Haro, Nájera y Santo Domingo de la Calzada no ha sido demasiado bueno en taquilla. A pesar de todo, Justo Sacristán es optimista: «Aún quedan unos días, a ver si esto remonta».

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