La Rioja
Pili Fernández, María Jesús Alejo, Victoria África, Javier Sáez, Juliana Sáenz, Dioni Vela y Ángeles García. :: Juan marÍN
Pili Fernández, María Jesús Alejo, Victoria África, Javier Sáez, Juliana Sáenz, Dioni Vela y Ángeles García. :: Juan marÍN

Vuelve la moda renacentista

  • Las voluntarias del taller municipal dan a conocer sus creaciones

En un momento de transformación política y social en Logroño, los cambios se reflejaron también en la moda, que pasó de la rigidez anterior a trajes más ricos en los detalles y en las formas. A principios del XVI, los jornaleros, criados, campesinos, artesanos, mercaderes..., asistían a un despertar de la ciudad y se esmeraban, aunque sin excesos, en responder a las normas de su gremio. Era una época en que la ciudad, fronteriza entre dos reinos, bullía de actividad. Imaginarse ese trajín será, sin duda, más fácil este San Bernabé, gracias a la labor que un grupo de costureras voluntarias han realizado en los últimos meses en el taller municipal de Sastrería Renacentista, donde se han adaptado 35 trajes de otras ediciones para «acercarse más a 1521» y se han confeccionado 33 nuevos. Entre libros y grabados, y con el asesoramiento profesional del figurinista, Javier Sáez, las mujeres han encontrado la inspiración necesaria para las nuevas vestimentas, en las que se hace más hincapié en el mundo popular. «Son trajes populares, pero también interesantes..., se pueden hacer indumentarias bonitas, aunque representen al pueblo», recuerda el experto escenografía teatral, con una larga trayectoria profesional en el Liceo de Barcelona.

El experto en vestuario de época ha sido especialmente escrupuloso a la hora de depurar matices y complementos para darle el mayor rigor histórico a los atuendos, a los que se les ha querido dar a su vez un aire escénico, con la idea de convertir su presencia en las calles en algo teatral, en un desfile vistoso...

Los tejidos son uno de los protagonistas de este cambio, en el que se ha optado por paños de lana, algodón y lino. Y, en cuanto a los colores, se ha dado de lado a la variedad cromática que se veía hasta ahora, y que si bien daba color a la ciudad, no se ajustaba a lo que se utilizaba en la época, del mismo modo que la tendencia de algunos voluntarios de usar tocados.

Otro de los errores que se estaba cometiendo era crear vestidos en los que el corpiño era exterior. Era una prenda que se utilizaba en la época, pero era interior y no se exhibía». En la 'pasarela bernabea' veremos trajes caracterizados por la superposición de prendas y elementos como la cofia de trenzado, el verdugado y los chapines... Era un momento en el que las mangas se anchan, la figura se hace más triangular hasta la cintura y comienza a tener influencia en la mujer la moda morisca. En general, se abandona la figura vertical del gótico. Compruébelo. El desfile está a punto de comenzar. Tome asiento y disfrute.

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