Un muy reutilizable manto otoñal

Las máquinas y el personal amontonan y retiran lo caído en parques y jardines priorizando en función del tránsito de cada zona./Antonio Díaz Uriel
Las máquinas y el personal amontonan y retiran lo caído en parques y jardines priorizando en función del tránsito de cada zona. / Antonio Díaz Uriel

Logroño Limpio retira 7,5 toneladas de hojas diarias, récord de la presente campaña | La mitad de la masa vegetal que cae de los árboles va a la planta de compostaje y vuelve a los parques y jardines en forma de abono

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

La capital de La Rioja hace compost de la hoja caída, pero antes acomete toda una campaña de recogida y limpieza de la masa vegetal que cada año cae de los árboles. Logroño Limpio ha retirado hasta 7,5 de toneladas diarias lo que va de semana, récord de la presente campaña. Hojas limpias que, como cada año desde hace varias temporadas, acaban en la planta de compostaje del Parque Municipal de Jardinería.

Entre 13 y 17 empleados con sopladores, un conductor de camión-contenedor, un segundo conductor encargado del reparto de máquinas y dos conductores de máquinas recogedoras -además de 7 barredoras para el resto de la ciudad- son los recursos que estos días 'punta' se emplean en retirar un muy mullido y no menos reutilizable manto otoñal.

«Cada año recogemos casi 200 toneladas de hojas, más de 178 el año pasado, y todo dependiendo de las condiciones climatológicas. La bajada de temperaturas, unida al viento, hacen que caiga mucha hoja junta y facilita el trabajo, pero no siempre es así y hay años en los que se produce de manera más escalonada», explica a Diario LA RIOJA el concejal de Medio Ambiente, Jesús Ruiz Tutor.

Lo habitual es que las hojas comiencen a caer en octubre y, «según venga el tiempo», se prolongue durante noviembre, diciembre «e incluso enero», añade Ruiz Tutor, quien informa de que para su retirada y limpieza se priorizan los lugares de mayor tránsito y, por ello, estos días se interviene en las zonas verdes más frecuentadas.

Sin mezclar

Desde la Concejalía de Medio Ambiente se insiste en que las labores que pueden verse esta semana forman parte de una «actuación de sostenibilidad medioambiental» y se engloban en una fase clave del ciclo. Y es que la mitad de la masa vegetal caída, junto al grueso de los restos de poda, va a la planta de compostaje para ser transformada en abono natural que vuelve a esos mismos parques y jardines.

«Elaboramos tres tipos de compost: uno fino, de gran valor fertilizante, que se usa en parterres de flores; otro más grueso para arbolado y parques en general; y un tercero -procedente de las ramas y troncos de mayor tamaño que se trituran- que se utiliza en las zonas de acolchado», recuerda lo dicho cada año el concejal responsable -delegado-.

El proceso, en cualquier caso, supone un notable esfuerzo tanto de la concesionaria del mantenimiento de zonas verdes como del servicio de limpieza. Y es que las hojas y todo el resto vegetal que se recoja, para poder ir a la planta de compostaje, debe estar «limpio». «Las que se retiren mezcladas con otro tipo de residuos, suciedad o basura, deben pasar por el Ecoparque para su compostaje con el resto de basura orgánica», concluye Ruiz Tutor.

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