La Policía solo multó a 10 personas en todo el 2017 por no recoger los excrementos de sus perros

Los perros solamente pueden estar sueltos en las zonas acotadas y parques autorizados por el Ayuntamiento. La previsión es incorporar próximamente al parque Felipe VI. :: /Sonia Tercero
Los perros solamente pueden estar sueltos en las zonas acotadas y parques autorizados por el Ayuntamiento. La previsión es incorporar próximamente al parque Felipe VI. :: / Sonia Tercero

El concejal Ruiz Tutor achaca el reducido número de sanciones a las dificultades para sorprender a los infractores

África Azcona
ÁFRICA AZCONALogroño

Las denuncias por no recoger los excrementos de perros son anecdóticas. Según los datos del Ayuntamiento, la Policía Local de Logroño interpuso el año pasado únicamente diez requerimientos por este motivo. En el primer trimestre de este año, han sido seis. Los expedientes tramitados se han incrementado ligeramente respecto a años anteriores, ya que en el 2015 hubo 5 denuncias y en el 2016, ocho, pero siguen siendo en la actualidad testimoniales y eso que la actual ordenanza municipal contempla este tipo de infracción como falta grave y prevé multas de entre 150 y 450 euros.

Una de las razones del reducido número de sanciones tiene que ver, según el concejal de Medio Ambiente, Jesús Ruiz Tutor, con la dificultad que tienen los agentes para sorprender 'in fraganti' a los infractores. Tiene que producirse en presencia del agente por lo que «muchas veces resulta complicado que las heces en las aceras se conviertan en sanciones».

La presencia de excrementos de perros sigue siendo uno de los motivos de quejas vecinales como así se refleja en las llamadas del Teléfono del Lector de este diario. Ruiz Tutor es consciente de este malestar, si bien considera que la concienciación ciudadana ha aumentado mucho.

No hay que pasar por algo, dice, el incremento imparable de mascotas -«Logroño tiene 17.000 perros, cuando hace nada eran 14.000»-, y ya avanza que el borrador de la Ordenanza de Animales que prepara el Ayuntamiento prevé endurecer las sanciones en el caso de los excrementos en espacios públicos y contempla, por primera vez, multar los orines de perro en esquinas, fachadas y mobiliario urbano. «Inicialmente se impondrá una multa leve, de 60 a 300 euros, pero si se reincide, será grave, de 300 a 1.500 euros», señala el edil. Se hará una excepción con las alcantarillas, alcorques, superficies de tierra y encespedadas.

El borrador de la nueva ordenanza prevé multar, por primera vez, los orines en esquinas y fachadas

En cifras globales, la Policía Local ha interpuesto en el primer trimestre de este año 31 denuncias a propietarios de perros por incumplir la ordenanza municipal. La mayoría de las sanciones (15) son por llevar perros sueltos sin correa, una infracción leve que conlleva multas de hasta 150 euros o por incidencias relacionadas con perros potencialmente peligrosos (11), éstas cada vez más numerosas y para las que se prevén las máximas sanciones (muy graves), que van de 450 a 900 euros.

Así, entre enero y marzo pasado, hubo 6 casos de propietarios que tuvieron que hacer frente a estas cuantías por llevarlos sin bozal, también otros tres por pasearlos sin correa y dos por llevarlos sin licencia para pasear este tipo de perros. Del balance del año pasado, destaca el caso de un expediente abierto a un menor por portar un perro potencialmente peligroso, otro por llevar una de estas mascotas de más de 35 kilos sin bozal, así como las 14 sanciones por dejarlas sueltas.

El anteproyecto de la ordenanza prevé regular específicamente la tenencia de este tipo de animales. Así según Ruiz Tutor, «aunque no esté clasificado con peligroso, si consta una denuncia policial por agresividad o un informe del veterinario que lo ratifica, lo incluiremos como animal potencialmente peligroso», señala, si bien recuerda que se trata todavía de un borrador y el texto deberá ser consensuado.

Los últimos datos municipales también arrojan otros datos curiosos y es que alimentar a perros y felinos abandonados en las vías públicas sin contar con permiso municipal es motivo de multa. Así, el año pasado se abrió un expediente a una persona que alimentaba a gatos vagabundos, una falta tipificada como leve que contempla multas de hasta 150 euros.

Comida a palomas

También en los pasados días se incoó una sanción similar por suministrar comida a las palomas, una práctica que no está permitida, pero que muchas veces se desconoce. Se trata de una medida que tiene como objetivo minimizar los problemas de suciedad, daños en edificios y mobiliario urbano e, incluso, de salud asociados a la presencia de dichas aves. En estos casos, las multas van de los 60 a los 300 euros y, si se es reincidente, pueden llegar a 1.500 euros.

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