La planta de orujo de Viana vuelve a emitir humo tras seis meses parada

La planta de orujo, ayer. Al fondo, Logroño. :: j. rodríguez
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La planta de orujo, ayer. Al fondo, Logroño. :: j. rodríguez

La empresa retoma su actividad en pruebas después de que el Gobierno de Navarra le obligara a adoptar medidas correctoras

LA RIOJA

Logroño. La planta de orujo Trujal Hacienda Ortigosa, de Viana, ha entrado de nuevo en funcionamiento tras medio año con la actividad paralizada. Un problema de emisiones, al superar el nivel permitido, originaba las nubes de humo que llegaban hasta Logroño provocando un fuerte olor que dio pie a las protestas de los vecinos e, incluso, de los propios trabajadores de la torre del control del aeropuerto de Agoncillo, donde se llegaron a quejar de problemas de visibilidad. Tras seis meses parada y después de que el Gobierno de Navarra le obligara a adoptar medidas correctoras, la planta, que no se encuentra en las mismas instalaciones del trujal, sino en un paraje situado a dos kilómetros, ha vuelto a dar muestras de su actividad.

Como cuando se originó el problema, el humo emitido ahora es denso y perceptible desde la autovía, aunque, según las declaraciones realizadas por el concejal Carlos Barragán (Cambiemos Viana) esta semana a Diario de Navarra, «ahora lo que sale de la chimenea es vapor blanco, es completamente normal y desaparece en pocos metros».

Según el rotativo navarro, la planta está inmersa en un plan de ajuste de emisiones para lograr la licencia de apertura y, tras recibir el visto bueno del departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, la empresa espera la valoración del consistorio de Viana.

De acuerdo con esta información, los técnicos municipales están actualmente estudiando el informe remitido ya por el trujal para, de recibir su conformidad, reanudar su actividad en breve. Según el edil de Cambiemos Viana, actualmente los trabajos se centran en ajustar la caldera que precisan para el secado del hueso de la aceituna.

Tal y como relata, «los propietarios se equivocaron con un filtro que no funcionaba y emitía por la chimenea partículas pesadas que hacían que el vapor no ascendiera y no se disipaba fácilmente. «Medio Ambiente les dijo que había que cambiar los filtros y quemar de otra forma. Antes lo hacían con orujo, pero no les funcionaba bien y ahora han optado por astilla de leña y granilla de uva. Con el hueso deshumificado producen biomasa», explicó.

El pasado 25 de agosto las tres partes (departamento, empresas y Ayuntamiento) se reunieron par abordar cómo resolverlo. Por su parte fuentes del Gobierno riojano recordaron ayer que en su momento pusieron en conocimiento del Gobierno foral, como administración competente, para que actuaran en consecuencia.

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