PIEDRAS MUDAS

«Que la Unidad de Patrimonio Municipal del Ayuntamiento de Logroño realice la valoración de las ruinas romanas de Varea, dando traslado si lo considera necesario al Consejo de Patrimonio Histórico, y que los técnicos municipales lleven a cabo la interpretación, el conocimiento, la difusión y la exhibición de las mismas para facilitar su preservación y protección, habilitando la mejora de su entorno y la señalización oportuna; y que el Ayuntamiento de Logroño inste a Logroño Turismo a la organización de visitas guiadas a las ruinas romanas de Varea por parte de los escolares de Logroño y de otros colectivos, enmarcadas en un programa de divulgación y acceso regulado a las mismas que les otorgue el valor que se merecen». Dos puntos, con pelos y señales, para una moción presentada por el PR+ y aprobaba por unanimidad que deja bien a las claras que, en lo que a patrimonio se refiere, Logroño se excede en palabras y escasea en hechos. «¡Si supieses la de veces que hemos solicitado la señalización de lo que puede verse bajo los cimientos del colegio!», me decían en la secretaría del CEIP Varia, en cuyos bajos se dejó al descubierto una mínima parte de la Vareia romana, con motivo de un reportaje de denuncia en abril del 2017. Inacción política e indiferencia ciudadana. Y es que ya antes, en marzo del 2016, el mismo pleno aprobaba también por unanimidad unas «directrices de planificación arqueológica», como parte de una moción del PSOE para la redacción de un plan director arqueológico del que nada se sabe. Logroño tiene un pasado, todo un patrimonio arqueológico que da cuenta de una historia digna de ser contada... a la espera de ser contada. Sin embargo, pese a quien pese, nuestras piedras siguen mudas. O, lo que es aún peor, no tienen quien las escuche.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos