El parking de Carmen Medrano sigue a la espera del arreglo de filtraciones y goteras

Las entradas de agua son constantes y hay una plaza inutilizada a diario. :: jonathan herreros
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Las entradas de agua son constantes y hay una plaza inutilizada a diario. :: jonathan herreros

El Ayuntamiento valora apercibir a Dornier con advertencia de ejecución subsidiaria después de que no haya atendido el requerimiento de marzo

JAVIER CAMPOS LOGROÑO.

Todo continúa igual y, para desesperación de quienes disponen de plaza de aparcamiento, la última tromba de agua no ha hecho sino poner aún más de manifiesto el problema. La junta de cesionarios del estacionamiento de Carmen Medrano vuelve a reclamar la prometida subsanación de deficiencias y desperfectos que desde hace años viene padeciendo el parking. Y creen que ya va siendo hora de que la Administración local se lo tome en serio.

El aparcamiento subterráneo, ejecutado en régimen de concesión en 1992 y pendiente del paso a propiedad desde el 2002, dispone de un total de 122 plazas. Y el estado actual es tal, que incluso un cesionario no puede estacionar en su plaza por encontrarse constantemente inundada. Las entradas de agua, que se concentran sobre todo en las proximidades de los accesos peatonales -siendo de mayor gravedad donde se ubica el grupo de ascensor, la maquinaria de ventilación y los servicios sanitarios-, fueron ya constatadas por los técnicos municipales tanto en agosto del 2015 como en marzo del 2017.

Sendas visitas de inspección arrojaron la misma conclusión: «Las diversas filtraciones existentes son básicamente por fallo generalizado o patología, tanto por despegue o deterioro de las telas utilizadas». El diagnóstico no puede ser más claro: «Goteras y humedades se deben a la mala ejecución o envejecimiento de la impermeabilización necesaria en el conjunto de las zonas afectadas».

«Los problemas son por mala ejecución o envejecimiento de la impermeabilización», apuntan los técnicosLa concesionaria está obligada por pliego a conservar y reformar un subterráneo de 1992

Ello llevó, en su día, a acometer incluso una nueva distribución de los aspersores de riego del parque de arriba, que según los cesionarios «no hacen sino agravar el problema pues se tiran horas anegando la superficie» y, un año después, no ha dado el resultado esperado. «Si tienen que quitar el parque, que lo quiten», hay quien llega a decir abiertamente cansado de tales deterioros. La junta de cesionarios llegó a encargar su propio informe pericial para demostrar la veracidad y el fundamento de sus quejas.

No es que hiciese falta. De hecho, los citados técnicos municipales advertían al poco de que la concesionaria es «la obligada de resolver técnicamente los defectos existentes» y, por ello, se requirió a la misma. Sin embargo, nada ha cambiado. El Ayuntamiento, que en marzo dio un plazo de un mes a Dornier -actual concesionaria, antes lo fueron Empark, Cintra y Estacionamientos Valvanera- para ejecutar los arreglos, valora ahora apercibir a la empresa bajo advertencia de ejecución subsidiaria después de haber hecho caso omiso al requerimiento inicial. Los cesionarios esperan, impacientes, que lo lleven a cabo.

Y es que Dornier ya debería haberse puesto en contacto con la Dirección General de Arquitectura, «que deberá emitir informe autorizando la realización de las obras o trabajos que sean necesarios para la subsanación de las deficiencias constatadas». No lo ha hecho y los cesionarios piden responsabilidades.

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