EL PARALELO LOGROÑÉS

MARÍA JOSÉ GONZÁLEZ EL TRAGALUZ

El bipartidismo riojano se apresta a terminar un intenso año de procesos internos. Tras la, para algunos, sorprendente victoria con la que José Ignacio Ceniceros se hizo con la presidencia del PP riojano se perpetuó el modelo popular de depositar ambos cargos, jefatura del Gobierno y liderazgo del partido, en la misma persona. No hubo lugar a una bicefalia (con Cuca Gamarra) por la que sí optaron los socialistas con el triunfo, más ajustado de lo previsto, de Francisco Ocón como secretario general del PSOE riojano, para quien su objetivo es hacer presidenta a Concha Andreu.

A la hora de reorganizar los partidos, Ceniceros y Ocón depositaron su confianza en mujeres: María Martín, como secretaria general del PP, y Laura Rivado, como responsable de Organización del PSOE. En cuanto a las renovaciones en los municipios, el PP registró sonoras discrepancias en Haro, Santo Domingo de la Calzada o Lardero e incluso alguna conquista de no afines a Ceniceros, caso de Nájera. Algo que no ha pasado entre las filas socialistas. ¿O sí? Porque ¿la elección de Beatriz Arráiz como secretaria general de Logroño es un triunfo de los no afines a Ocón? Si se recuerda lo ocurrido en el resto de agrupaciones municipales, el máximo dirigente de los socialistas riojanos ha ganado con gente de su confianza, especialmente Elisa Garrido en Calahorra y Sara Orradre en Alfaro.

El PP todavía no ha pasado 'el trago' de Logroño, pero por lo vivido en este ejercicio tan convulso, no parece que Ceniceros y Ocón tengan en la capital ahora mismo a representantes con las que gocen de amplia sintonía.

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