Las obras vuelven al gran solar del PERI Carnicerías tras siete años de abandono

Ayer, en el solar con vistas a Martínez Zaporta, se colocó la grúa de la promoción. :: miguel herreros/
Ayer, en el solar con vistas a Martínez Zaporta, se colocó la grúa de la promoción. :: miguel herreros

Tres edificios de viviendas, uno de ellos en esqueleto, serán construidos por Aransa entre Martínez Zaporta, Marqués de San Nicolás y Carnicerías

JAVIER CAMPOS LOGROÑO.

Siete años después de iniciadas y 14 desde que se empezó su tramitación. Las obras vuelven al PERI Carnicerías -el gran solar enfrente de los Moderno- de la mano de Aransa -a través de la mercantil Nuban Tres-, y lo hacen con la vista puesta en enero del 2021, fecha prevista para su finalización y, con ella, que el Casco Antiguo coloque de manera definitiva una de las piezas clave de su histórico puzle y una de las que más se ha resistido.

Una pieza, además, que ya tiene nombre. Se llamará Novelty Plaza -como Novelty se conoció al hoy café Moderno- y, de hecho, ya está comercializándose. Un residencial formado por dos edificios: Novelty -con fachadas a Martínez Zaporta y Carnicerías- y Oriental -con fachada a Marqués de San Nicolás- compuesto por 13 viviendas de entre dos y tres dormitorios de las que ya se ha vendido más del 50%. «Un proyecto singular para personas que buscan un espacio para vivir más particular y distintivo», en palabras del grupo constructor y promotor. Al mismo tiempo, se retomará el bloque de cinco VPO, todas reservadas a día de hoy, que completan el relanzado proyecto.

La instalación de la grúa ayer en el céntrico solar significa en la práctica retomar un proyecto que, oficialmente, arrancaba en mayo del 2011 y que debía estar entregado en marzo del 2013. La caída de Comsa, que entraba en concurso de acreedores, dejaba el centro histórico de Logroño salpicado de proyectos a medio acabar -entre ellos, Carnicerías-.

Un esqueleto 'protegido'

El esqueleto de uno de los bloques en la calle Carnicerías, el correspondiente a las viviendas protegidas anexas a la sede de la peña Rondalosa, junto a material de obra olvidado y un cartel publicitando diferentes promociones fallidas dieron testimonio durante años lo que la crisis supuso para el PERI en particular y para el Casco Antiguo en general.

Las vueltas del PERI en cuestión, en cualquier caso, son anteriores. Ya en el 2004 el Ayuntamiento inició la expropiación de las diversas unidades de ejecución para hacerse con la totalidad de los inmuebles no ultimando el proyecto definitivo hasta el 2007, siendo adjudicado a Comsa en el 2009.

El estallido de la burbuja inmobiliaria echó por tierra esta primera adjudicación y ya en el 2017, cuando la actividad constructora se reinició de nuevo en la zona, Aransa adquiría los terrenos al administrador concursal. Ya en enero de este mismo año la Administración local aprobaba la subrogación del contrato en sí, paso previo a la concesión de las licencias de construcción correspondientes.

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