Las obras de nunca empezar

El andamio de protección oculta prácticamente los negocios ubicados en Gil de Gárate con Somosierra, como el bar que regenta Raúl Santamaría. /Miguel Herreros
El andamio de protección oculta prácticamente los negocios ubicados en Gil de Gárate con Somosierra, como el bar que regenta Raúl Santamaría. / Miguel Herreros

Un bar de Gil de Gárate denuncia que lleva 7 meses con un andamio en la puerta a la espera de una rehabilitación que no llega | El Ayuntamiento acaba de requerir a la comunidad para la ejecución de los trabajos precisos tras los desprendimientos en la fachada del pasado julio

Javier Campos
JAVIER CAMPOSLogroño

Logroño. Raúl Santamaría lleva siete meses 'preso' y, según pasa el tiempo, recibe menos 'visitas'. Quien regenta el bar La Tapa en uno de los bajos de la calle Gil de Gárate perteneciente al 21 de Somosierra asegura sentirse 'entre rejas' desde que en julio pasado la comunidad de propietarios instalase un andamio como medida de protección ante los desprendimientos de varios elementos de la fachada, momento a partir del cual no puede colocar terraza y ha visto reducida su clientela.

«Afortunadamente los cascotes cayeron un domingo y estábamos cerrados, porque de no haber sido así hubiese matado a alguien», recuerda Raúl, quien hace un mes denunció la situación ante el Ayuntamiento de Logroño cansado ya de soportar pérdidas y harto de esperar las obras de rehabilitación a la que está obligada la comunidad para subsanar tales desperfectos.

«Sigo pagándolo todo sin poder acceder a nada... El local ha quedado tapado y la gente pasa de largo» Raúl Santamaría Bar La Tapa

«Inicialmente se les dio un plazo para arreglar la fachada, que iban a hacerlo en vertical, pero llegado el momento hubo quien decidió ampliar el proyecto, ya de paso, a patios, cubiertas y bajantes y va pasando el tiempo y aquí no sabemos nada», protesta Santamaría, quien explica que está de alquiler y el año pasado pagó la tasa de terrazas -sin poder hacer uso de la misma desde julio- y este año ha vuelto a hacerlo -sin saber cuándo podrá volver a colocarla-.

Raúl, tras la caída de la facturación sufrida y viendo que la situación se alarga en el tiempo, ya estudia una posible reclamación por daños y perjuicios. «Sigo pagando todo y no puedo acceder a nada», lamenta desde la puerta de un bar 'tapado' por un cuerpo de andamio que se eleva hasta el primer piso y que, desde hace siete meses, pasa prácticamente desapercibido para los viandantes. «Hay quien pasea por la calle y, al dar la sensación de cerrado, pasan de largo y se van a otro bar», expone. Junto al bar se ubican hasta cinco bajos comerciales, dos de ellos ocupados, que al ser una peluquería y un locutorio sufren menos las consecuencias.

Raúl Santamaría en su bar.
Raúl Santamaría en su bar.

El Ayuntamiento de Logroño informaba ayer de que precisamente el pasado 16 de febrero se requirió a la comunidad de propietarios a la ejecución «inmediata» de las obras autorizadas en Somosierra 21 -esquina con María Teresa Gil de Gárate-. Y es que se da la circunstancia de que la citada comunidad pidió licencia de obras en noviembre para una rehabilitación integral después de que en agosto otro requerimiento les obligase a comenzar a subsanar las deficiencias en la fachada «con especial atención a los forjados de los pisos y aleros de coronación» en un plazo de cuatro meses.

Fuentes municipales daban cuenta de que en ese plazo la comunidad solicitaba licencia de obras para un proyecto de mayor envergadura, concedida en febrero tras la constitución de la fianza el pasado enero. Santamaría, que aguarda una pronta resolución, se muestra cauto «pues llevo oyendo que si empiezan o no meses y ya no me creo nada». Incluso el problema se agrava pues últimamente ha visto a jóvenes subidos al actual andamio, se ha encontrado con los focos exteriores del bar rotos, y teme que el problema pueda ir a más. «Se pasan la pelota de unos a otros y nadie hace nada», concluye.

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