Una nueva Esperanza

Esperanza, la nueva burrita de La Grajera, ayer, en el recinto. :: justo rodríguez

La burrita, hija de Damián y Lucía, fue bautizada ayer

ÁNGELA ROCA/J.E.

Es pequeña, peluda y suave. Quizás no es tan blanda por fuera que se diría toda de algodón, pero esta burrita, bautizada ayer con el nombre de Esperanza, es la fascinación e ilusión de los más pequeños.

Desde su nacimiento el pasado 2 de julio, Esperanza se ha convertido en la alegría de la granja. Su nombre, presentado ayer en el parque de La Grajera por el concejal de Medio Ambiente y Eficiencia Energética, Jesús Ruiz Tutor, fue elegido por votación popular a través del portal de noticias sobre actividades infantiles 'El balcón de Mateo'. Un proceso en el que participaron 174 personas.

Otros de los nombres que recibieron más votos fueron, por orden, 'Pecas', 'Garnacha' o 'Matea'. En la lista, de la que ayer se hacía eco el concejal, también aparecían nombres tan peculiares como 'Burguera', 'Pegacoces' o 'Eñe'.

174 personas participaron en la votación del nombre

En el bautizo, Ruiz Tutor agradeció a la unidad de Medio Ambiente y a 'El balcón de Mateo' por gestar la idea, posteriormente colocó un vistoso lazo rosa como elemento de celebración.

Padres y niños pudieron adentrarse en el recinto de los burros y disfrutar de la compañia de la pequeña de la casa, ya una vecina más de La Grajera. El acto finalizó con una visita guiada por la granja, a cargo de los técnicos medioambientales del aula didáctica, y en la visita pudieron dar de comer a los burritos. Esperanza, de pelo negro y recio, no dejó indiferente a nadie. Sus patas ligeras como una pluma y sus ojos negros como el azabache no perdían de vista a su madre ni un segundo.

La cría, hija de Damián y Lucía, es el segundo nacimiento de la temporada aunque pronto tendrá nuevos compañeros con los que crecer ya que hay cinco futuras 'mamás burras' pendientes del alumbramiento en los próximos meses.

En esta nueva temporada en la granja de animales de La Grajera conviven en armonía 109 animales entre ovejas, cabras, conejos, cerdos, gallinas, burros y palomas, las mismas especies del año pasado y, como novedades, patos y ocas.

La iniciativa, que comenzó en el 2014, permanecerá abierta hasta el 1 de octubre y su horario es de lunes a domingo desde las 10 horas hasta la puesta del sol. El año pasado, de media, unas 3.000 personas recorrieron las instalaciones a la semana, sobre todo, centros escolares de Logroño que acuden con visitas guiadas para fomentar la educación ambiental de los más pequeños.

Los animales disponen de 12.000 metros cuadrados por los que pasear libremente y son cuidados diariamente por guardias del parque.

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